Descubre porqué el estímulo económico no siempre es la mejor solución

Hoy, estamos parados sobre los escombros de una crisis económica, y para salir adelante hay que escuchar y aprender de los importantes hallazgos de los expertos en ciencias sociales.

En este podcast analizamos cómo revolucionar las prácticas del Management para salir del bache y lograr alto desempeño en el mundo laboral. Aquí está la liga para escucharlo : www.kroupensky.com/podcasts/premio_y_castigo.html

Transcripción del texto

Pregunta:

La mejor forma de aumentar la productividad en una empresa, es a través de estímulos económicos, como pago de comisiones y bonos por desempeño.

  1. De acuerdo
  2. En desacuerdo
  3. Depende

Respuesta: Depende

Uno de mis autores preferidos, Dan Pink, esta por sacar un nuevo libro llamado “impulso, la sorprendente realidad de lo que realmente nos motiva” en el que ofrece nuevos datos científicos sobre la motivación laboral. Nos dice que a través de extensos estudios en ciencias sociales en las Universidades de Harvard, Princeton y The London School of Economics, se ha encontrado que los bonos por desempeño, pueden resultar en un impacto negativo, sobre el desempeño de los empleados.

Muchos nos preguntaremos, ¿Cómo es posible? No nos han enseñado de que si queremos que la gente opere mejor, hay que incentivarla económicamente. No es así como funciona el sistema capitalista? Comisiones, estímulos, premios y bonos…

Para comprender lo que está pasando, hay que entender la diferencia entre motivadores extrínsecos e intrínsecos. Los extrínsecos son motivadores que nos estimulan desde afuera, como la promesa de ganar más dinero o la amenaza del despido, mientras que los intrínsecos son motivadores que nace desde adentro, como el gusto por el trabajo y el sentir que lo que hacemos vale la pena. Hay que entender cada uno y cuándo y dónde aplicarlos.

Un poco de historia. Durante el siglo pasado incentivamos la productividad de los trabajadores de las líneas de producción, mediante motivadores extrínsecos; esto es a través del premio y del castigo. Y este tipo de motivación funcionó y sigue funcionando para muchos tipos de tareas mecánicas, que simplemente requieren que la persona siga ordenes al pie de la letra.

Pero para el trabajador del siglo XXI, cuyo trabajo es mucho más enfocadas a resolver problemas conceptuales, normalmente los “incentivos” de premio y castigo no funcionan, lo que es más, muchas veces perjudican, bloqueando la creatividad. Este tipo de trabajador requiere de motivadores intrínsecos, como hacer las cosas porque le gustan, porque son interesantes, porque forman parte de algo importante.

Hoy, estamos parados sobre los escombros de una crisis económica, y para salir adelante hay que escuchar y aprender de los importantes hallazgos de los expertos en ciencias sociales. Ellos nos señalan que muchas de las prácticas del Management son obsoletas y que si realmente queremos salir del bache y lograr alto desempeño, la solución no es hace más de las cosas equivocadas.

Nos dicen que para lograr la productividad en el siglo XXI hay que tratar de pagarle correctamente a la gente y modificar el concepto del dinero como el estímulo principal, y cambiarlo por un nuevo sistema operativo, basado en el gusto de hacer, el crecimiento y el propósito.

Déjenme darles algunas ejemplos de empresas que ya van por este camino. Empecemos por una empresa Australiana de software, llamada Atlassian, que hace algo increíblemente innovador, cada dos o tres meses le dice a sus ingenieros que durante las próximas 24 horas vayan y trabajen sobre lo quieran, siempre y cuando no sea parte de tu trabajo habitual.

Al día siguiente hacen una junta creativa en la cual cada uno de ellos presenta al grupo lo que desarrolló. Llaman estas jornadas días FEDEX, porque tienes que entregar algo al día siguientes.

Y gracias a esta practica se han desarrollado mucho nuevos productos, que si no fuera por estas jornadas, nunca hubiesen visto la luz. Y esto ha funcionado tan bien, que ahora todos los empleados dedican el 20% de tu tiempo al desarrollo de ideas que les motivan, al estilo Google.

Y hablando de Google, un dato impresionante es que por lo menos la mitad de los nuevos productos y servicios que se lanzan cada año, nacen de lo que desarrollan sus empleados en su 20% de tiempo discrecional.

De ahí nacieron Gmail, Orkut, y Google News, entre muchos más.

Un último ejemplo, la fascinante metodología ROWE que significa “ámbito de trabajo enfocado exclusivamente a resultados” que ha sido implantado en algunas áreas de la cadena de tiendas de productos electrónicos Best Buy.

En el ambiente ROWE los empleados no tienen horarios. Llegan cuando quieren. No tiene que estar en la oficina en un cierto momento, y si no quieren, ni tiene que ir. Sólo tienen que cumplir con su trabajo. Cuándo lo hacen, cómo lo hacen, dónde lo hace, depende totalmente de ellos. Además en este tipo de ambiente, asistir a junta, es opcional.

Uno se pregunta ¿No es totalmente utópico pensar que algo así puede funcionar?

Pues, no. En casi todos los indicadores están viendo avances: mejoró la productividad, el trabajador se siente más comprometido, reporta mucha más satisfacción en su trabajo, y por ende ha bajado la rotación. Incluso, algunos empleados han declinado promociones para trabajar en otras areas de la empresa, porque no cuenta con el sistema ROWE.

En conclusión. Hay que aprender de estos ejemplos, porque son una clara luz en el camino, de cómo construir un sistema laboral más lógico, humano y productivo, que apoye a una recuperación económica mas rápida y duradera.

Te invito a ver a Dan  PInk en TED:  www.ted.com/talks/dan_pink_on_motivation.html

Anuncios

¿Estamos provocando un colapso ecológico?

En este podcast comparto contigo un historia que fue para mi un balde de agua fría, que me ayudo a entender lo que realmente significa la palabra “sustentable”.

Se trata de la historia de Saint Matthews Island, un caso clásico de rebase sustentable, que termina en colapso.  Aquí está la liga al audio del programa de radio: ¿Estamos provocando un colaposo ecológico?.

Transcripción del texto:

Pregunta: ¿Qué es la capacidad de carga?

  1. El peso que puede transportar una camioneta
  2. El voltaje que puede almacenar una batería
  3. La población máxima de una especie que puede soportar un ecosistema

Respuesta: Es la población máxima de una especie que puede soportar un ecosistema.

Hoy quiero seguir hablando de la sustentabilidad y compartir contigo una historia que me ayudo a entender lo que realmente significa la palabra “sustentable”.

Situémonos en 1943, en una pequeña isla, llamada Saint Matthews, fuera de las costas de Alaska, en el mar de Bering. Están ahí estacionados 19 guardacostas norteamericanos, que deciden importar algunos renos, como fuente de alimento de emergencia, en el caso de que se prolongue la segunda guerra mundial.

Piden a los biólogos de la marina un análisis de la capacidad de carga de la isla, para ver cuantos renos puede soportar, sin causar un impacto ambiental negativo.

Regresa el veredicto: la capacidad de carga de la isla es de 13 a 18 renos por milla cuadrada. Puede soportar una población total de 1,600 a 2,300 animales.

La capacidad de carga es un tema que entienden perfectamente los campesinos. Mientras exista un equilibrio entre los recursos naturales que produce la tierra, como pastos o plantas y el numero de vacas o borregos que se alimentan de ellas, sus animales siempre tendrán una fuente sustentable de comida, y los campesinos gozarán de la leche y carne que requieren para asegurar su futuro. Pero si sobre pasan la capacidad de carga de la tierra, con demasiadas vacas o borregos, sus animales acabarán con la comida y morirán junto con la fuente de sustento.

Regresemos a nuestra historia. Es el año 1944, llegan a la isla 29 renos. Saint Matthews es un paraíso  para ellos. Una tierra llena de musgos y espesos líquenes sobre las piedras. También hay abundantes abedules y sauces. Los renos son los reyes de la isla. La tierra es rica en alimento, y no hay otro depredador más que los guardacostas, que al poco tiempo se van, antes de casar un solo reno, dejándolos  en la isla como amos y señores de su tierra.

12 años después va a la isla un investigador para ver lo que ha pasado con los renos, y descubre que esos 29 se han convertido en 1,350. De acuerdo a los estudios de los biólogos, están acercándose al número de capacidad de carga de la isla. Los renos se ven sanos y fuertes, y la fuente de alimento es abundante y frondosa. Toma nota y se va.

Regresa nuevamente a los seis años. En todos lados ve la presencia de los renos, y empieza a notar algo de desgaste en la isla. Ya se ven pisoteados los liquen y los arbustos. En sólo 6 años, los 1,350 renos, se han convertido en 6,000.

Ya se ha excedido por mucho la capacidad de carga de la isla. Y piensa, esto pinta para desastre. Toma nota y se va.

Ahora, regresa a los tres años. Al descender del barco ve por todos lados esqueletos de renos. La isla parece un macabro cementerio. Ya no hay vegetación, los renos han acabado con todo, convirtiendo en un infierno lo que había sido su paraíso. Ahora, ya no hay frondosos líquenes sobre las piedras y hermosos abedules y sauces por todos lados. No, ahora sólo hay un desierto, lleno de esqueletos. Recorre la isla y cuenta los sobrevivientes. 42. Específicamente, 41 hembras y un macho deformado. Era increíble; había desaparecido el 99% de la población.

Ya para 1980 todos los renos habían muerto. Y hoy el único sonido que oyes en la isla de Saint Matthews, es el ruido del viento soplando sobre las piedras desiertas.

¿Qué pasó? En términos ecológicos es un caso clásico de rebase sustentable, que termina en colapso. Habían excedido la capacidad de sustento de la isla. Y se habían enfrentado con una de las leyes inviolables de la naturaleza; no puedes consumir más, que la capacidad que tiene la tierra para renovar, lo que consumiste.

Al escuchar esta historia, sentí un balde de agua fría. Pensé, hay una terrible similitud entre el paraíso libre de depredadores que encontraron los renos al llegar a la isla de Saint Matthews, y nuestro los seres humanos, sobre nuestra hermosa  tierra.

¿No será, que lo que pasó en esa pequeña isla, es en pequeña escala lo que le estamos haciendo nosotros a gran escala a nuestro planeta?

Me da escalofrío pensar, que al igual que los renos, nosotros también estamos consumiendo a gran escala los recursos de la tierra más rápidamente de lo que los puede renovar, y que tarde o temprano nosotros también nos estrellaremos con la misma ley inviolable, con la cual se estrellaron los renos en la isla de Saint Matthews: Consumir más de lo que la tierra puede producir, termina en colapso.

¡Después de esta historia realmente entendí lo que es la sustentabilidad! Aunque el mundo parece grande, inmenso, ilimitado, no lo es. Vivimos en un ecosistema cerrado con leyes inviolables como la capacidad de carga. Hay que entenderlas y respetarlas. De ello depende disfrutar otro amanecer.

Fuente: Libro “la ecología del comercio” de Paul Hawkens