¡Permíteme obsequiarte el regalo más valioso de Navidad!

En este podcast ofrezco una pequeña metodología que enciende la magia de la Navidad tocando el alma de un ser querido con la luz divina del amor.

Te invito a ponerla en práctica y a convertir esta Navidad en la más bella y profunda de todos los tiempos. ¡Desde el fondo de mi corazón te deseo una muy feliz Navidad 2012!

Escucha aquí el mensaje transmitido en el Noticiero de La Red de Radio Red el 19 de diciembre 2012.

Transcripción

¿Cuál es el sentido profundo de la navidad?

  • Alimentar la economía.
  • Guardar la buena costumbre del puente Guadalupe – Reyes.
  • Fomentar el amor.

Pues pueden ser los tres. La navidad es sin duda un motor comercial que alimenta a la economía. Es una época de descanso y celebración enmarcada por el 12 de diciembre y el 6 de enero, pero menos observado, y desde mi punto de vista todavía más importante, la navidad es una época que nos invita a crecer como seres humanos y fomentar el amor.

Entonces, mi regalo para ti esta navidad es compartir contigo una pequeña metodología que nos ayuda a crecer en nuestra capacidad de dar y fomentar el amor.

Pero primero una reflexión:

La Navidad es el momento de dar. Pero no en el sentido material, sino de nuestro corazón. Por lo tanto, tu amor es el verdadero regalo de Navidad.

Muchas veces pensamos que al regalar cosas materiales estamos demostrando nuestro amor sincero. Sin embargo, regalar cosas materiales es el camino fácil y a veces vacío. El verdadero amor no se puede comprar. Se construye. Viene del corazón y se forja a través del trabajo del expresarlo, de enaltecerlo y de darle el sentido profundo que merece.

Ves nos han robado del verdadero sentido de la navidad al convertirla en una celebración meramente comercial. Nos han hecho pensar que el tamaño de nuestro amor es igual a la cantidad de dinero que gastamos en el regalo. Si, lo se a veces los regalos son útiles y bien recibidos. Pero son insuficientes.

El verdadero regalo viene aunado al corazón y éste no se puede comprar, se tiene que crear y es precisamente esa creación de amor que lo hace mágico, único e invalorable.

Esta navidad enciende la magia. Da de tu corazón y recibe el regalo más profundo, hermoso y significativo de la navidad, el tocar el alma de un ser querido con la luz divina del amor. Es un regalo mágico que se multiplica exponencialmente encendiendo nuestra alma y el de toda la gente que nos rodea.

Entonces, démosle a esta Navidad el sentido profundo de abundancia que nos obsequia el amor.  Y dejemos atrás al ego que se mueve en el mundo material de escasez, donde la ganancia de uno es la pérdida de otro y donde para el que da, aunque le puede dar gusto dar, en cierta forma siente que al dar se está desprendiéndose de parte de su patrimonio.

El mundo del amor es la antítesis del mundo del ego. El amor es una dinámica que genera abundancia exponencial. Resulta que al dar amor este se multiplica. Realmente es el único regalo que se multiplica al obsequiares, enriqueciendo al que lo da y al que lo recibe.

Por eso esta Navidad quiero obsequiarte una metodología para cultivar y enaltecer el amor que aumentará tu felicidad y la de tus seres queridos.

Se trata de que esta navidad regales algo realmente valioso. Regálate a ti. Da tu corazón y libera el verdadero sentido de la Navidad.

La metodología para la generación de amor es a la vez sencilla y profunda. Lo único que requiere es que te entregues a ella. Se trata de escríbele una carta de amor y agradecimiento a una persona que amas. El secreto es dedicarle tiempo y esmero.

Empieza por pensar detenidamente en todo lo bello que esta persona le ha brindado a tu vida. Recorre la relación. Cómo comenzó. Cómo creció el amor y cómo dejó grabado en  ti su huella inolvidable. Toma el tiempo para pensar en cada instante y saborearlo lentamente. Con profundidad y reverencia. Con alegría y gratitud.

Organiza tus recuerdos en forma cronológica. Escríbelos  a mano en un libreta. Recupera la intimidad de tu mano creadora sobre el papel. Si te gusta dibujar, adelante, dale vuelo a la imaginación. Si tienes fotos, sácalas y míralas.  Invoca el alma de tu ser querido. Abre la ventana de tu mente y revive en tu corazón la música de su risa. El brillo en sus ojos. El calor de su abrazo. Y la alegría de esta complicidad.

Eso es. Escribe y re-escribe, dibuja y re-dibuja las veces que sea necesario hasta que quede perfecto y realmente exprese el fondo de tu alma y corazón.

Ahora, construye. Piensa y apunta: ¿Cómo puedo entregar esta obra de amor para que se convierta en una experiencia mágica que enaltezca el recuerdo? En una celebración de vida.  En un altar al amor.

Pregúntate. ¿Dónde entregar esta obra de amor para que cale? Posiblemente en un lugar simbólico del pasado. Posiblemente en un lugar icónico del presente o posiblemente en un lugar lleno de promesa para el futuro. Es tu historia. Es tu creación de amor. Consulta tu corazón y él te dirá el lugar ideal.

Ahora, es el momento de la entrega. Imagínate los dos ahí cuando revelas tu obra de amor, digamos que es una carta en la que plasma por qué esta persona es tan importante para ti.

Armado con tu creación llena de felicidad y agradecimiento la sacas y se la lees lento y pausado con todo el amor con la cual la creaste. Y al concluir tu lectura se la entregas enmarcada como tú regalo de navidad.

¿Puedes ver la diferencia entre simplemente comprar y regalar algo por valioso que sea y el crear y regalar algo producido por ti  con amor.

Son la experiencias que marcan nuestras vidas. Los momentos dónde todo confluye y se genera la magia. Esta navidad date ese regalo. Construye experiencias. Toca el corazón de tus seres queridos y convierte esta Navidad en la más bella y profunda de todos los tiempos.

¡Con todo mi amor te deseo una muy Feliz Navidad!

¿Vivimos en un universo amigable u hostil?

En este podcast analizamos porqué  la respuesta que le demos a esta pregunta se convertirá en la decisión más importante de nuestra vida.

Te invito a escuchar con atención.

Programa transmitido el 5 de diciembre 2012 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez en Radio Red.

Transcripción

Pregunta: ¿Vivimos en un universo amigable o hostil?

  • Amigable
  • Hostil
  • Depende

Respuesta: Sin duda es una pregunta interesante que de acuerdo a Albert Einstein, una de las personas más inteligentes que haya vivido, la respuesta que le demos a esta pregunta se convertirá en la decisión más importante de nuestra vida.

Por lo tanto hoy quiero invitarte a reflexionar sobre el universo y a que te preguntes si lo consideras amigable o hostil.

Para empezar permíteme contarte una pequeña historia de mi camino hacia la luz y cómo jugaba con el concepto del universo hostil.

En la universidad tenía un amigo que solía decir con tono triunfal: La vida es una friega y después te mueres. Me movía el tapete su percepción de un universo hostil y su creencia en la heroicidad de la creatura aislada que para parafrasear a Shakespeare su grandeza radicaba en su disposición para aguantar los golpes y dardos de una injuriosa suerte.

En esa época yo también tenía mis versos predilectos. A mi me encantaba declamar en fiestas el monólogo de Macbeth para azotar la conciencia de los presentes. Echense esto: “… ¡Extínguete, extínguete candela fugaz! La vida es sólo una sombra que pasa, un pobre cómico, que se pavonea y agita durante su hora sobre la escena, y después no es oído más; es un cuento narrado por un idiota, lleno de ruido y furia, que no significa nada …”

Me cautivaba  el poder de las palabras y la fuerza de este magistral texto que era cómo una invocación que nos chupaba a todos hacía el hoyo negro del universo hostil y desgraciado. Era como si al invocar con fuerza “es un cuento narrado por un idiota, lleno de ruido y furia, que no significa nada” jalaba violentamente la cadena del gran escusado cósmico que nos tragaba a todos sin piedad al fondo del abismo.

¿Sientes al fuerza de estas bellas palabras tóxicas? Verdad que parecen tener vida propia que engancha y azota nuestra conciencia.

Hoy, después de años de escribir y hablar en público estoy convencido que las ideas expresadas con fuerza a través de las palabras bien escogidas tienen vida propia y la capacidad de construir o destruir. Son tan concretas o incluso más concretas que las cosa materiales porque las palabras nacen de una esfera superior que tiene el poder de crear cosas nuevas que transformar la realidad.

No es por nada que la Biblia empieza por decir en Genesis 1:3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.

Esta misma capacidad de la palabra que utilizó Dios para crear la luz y separarla de las tinieblas la tenemos cada uno de nosotros y se manifiesta a cada instante de nuestras vidas a través de nuestros pensamientos que transforma “milagrosamente” tanto nuestros temores como esperanzas en realidad. Si nosotros creemos que el universo es hostil, lo será. Nuestros miedos más obscuros se materializarán. Por ejemplo si nos imaginamos que hay gente mala en todos lados, el universo nos mandará gente mala. Si nos imaginamos que nos vamos a enfermar, el universo nos mandará enfermedad. Y si nos imaginamos que nos vamos a  quedar sin trabajo el universo hará lo que le pedimos.

Ves el universo es infinitamente bueno y justo al mismo tiempo. Es infinitamente bueno porque nos colma de abundancia si abrimos nuestra mente y corazón y lo aceptamos. Pero es también infinitamente justo porque nos ha dotado del libre albedrío que nos permite vivir en la desgracia de una vida sin fe si así lo decidimos.

La fe no es simplemente un principio teológico sino un músculo mental y emocional, y como cualquier músculo, hay que usarlo para que se desarrolle.

Al desarrollarlo nos percatamos que el universo esta organizado para trabajar a nuestro favor y a manifestar a través de nosotros toda su creatividad y esplendor. Ninguno de nosotros somos insignificantes. Todos somos hijos de Dios, espléndidos y bellos. En los ojos del universo ninguno de nosotros somos demasiado viejos, feos o inadecuados. Todos somos perfectos y únicos. Todos tenemos una razón por vivir. Todos poseemos un ministerio. Todos somos co-crear con el universo en su misión de avanzar el amor.

Muchas veces tememos darnos al amor porque pensamos que nos hará debiles y vulnerables y menos eficientes en el mundo real. Decimos que está bien tener a Dios en nuestra vida espiritual, pero es mejor no entregarle nuestras finanzas.

Y sin embargo, el amor nos hace despertar cada mañana llenos de propósito, con una mente  mas abierta y creativa que nos permite ver mejores soluciones y nuevas oportunidades.

A través de los ojos del amor nos presentamos ante la vida más positivos lo cual nos hace más atrayentes a clientes, a posibles empleadores y al mundo en general.

Al ver el universo como amigable dejamos de estar solos y nos integramos a la energía universal de un universo abundante que opera bajo la ley de la divina compensación. ¿Que quiero decir con esto? Como comenté hace un momento, el universo es una fuerza creativa basada en el amor. Cada uno de nosotros poseemos una misión, un ministerio de co-crear abundancia con él. Se trata de cuidar con amor y esmero el mundo que se nos ha entregado y trabajar con fuerza, pasión y alegría todos los días de nuestras vidas para enaltecer la creación desarrollando nuestros talentos para servir a los demás y devolver a la creación un mundo un poco mejor que el que recibimos.

Al asumir nuestro rol de co-creadores con el universo activamos la ley de la divina compensación y la vida empieza a hacer fluir hacia nosotros todo lo que necesitamos para  proseguir en nuestro ministerio. Ante esta postura nos damos cuenta que no existe nada fortuito. Todo tiene una razón de ser. Por ejemplo, que hoy tú estás  aquí escuchándome.

Hoy mi deseo, mi misión es ayudar a liberarnos del hoyo negro del miedo y de la negación y a proyectarnos a la alegría de la luz, el propósito y la felicidad de sabernos infinitamente sabios y profundamente amados.

Por lo tanto hoy te invito a ser sabios como Einstein y a tomar la decisión más importante de tu vida hoy, aquí y ahora: ve al universo como amigable y de una vez por todas separa la luz de las tinieblas.