Descubre la biología del amor

En este podcast analizamos nuevos estudios científicos que han encontrado que la mente y el corazón están conectados física, neuronal y biológicamente y cómo esta poderosa interacción está arrojando nueva luz sobre un tema profundamente humano: El amor.

Escuche aquí el programa transmitido el 30 de enero 2013 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez en Radio Red.

Transcripción

Pregunta: ¿Está conectada la mente con el corazón?

  • Si
  • No
  • Depende

Pues resulta que Sí están conectadas la mente con el corazón. Y no simplemente en una forma figurada, sino en una forma muy concreta. Nuevos estudios científicos han encontrado que la mente y el corazón están conectados física, neuronal y biológicamente y que esta poderosa interacción está arrojando nueva luz sobre un tema profundamente humano: El amor.

Una de las investigadoras del comportamiento que más admiro, la Doctora Barbara Fredrickson acaba de sacar un nuevo libro la semana pasada que se llama “Love 2.0” o sea “Amor 2.0” en el cual arroja nueva luz sobre la anatomía del amor.  Se me hizo fascinante aprender que existe una conexión física entre la mente y el corazón a través del nervio vago que va del centro de nuestro cerebro directamente a nuestro corazón y que este es complementado por una poderosos hormona de conexión llamada la oxitocina que está relacionada con la conducta maternal y paternal al igual que en la generación de confianza y generosidad.

Pero no termina ahí, esta coyuntura se proyecta fuera de nuestro cuerpo a través de un mecanismo que se podría describir con un sistema de realidad virtual REAL que permite realizar una conexión concreta entre dos personas para sentir lo que la otra persona está sintiendo. Este mecanismo opera a través de unas neuronas conocidas como neuronas espejo que se encuentran en la parte más moderna de nuestro cerebro, la neocorteza.

Pongamos este nuevo descubrimiento científico en contexto. Comparemos la utilidad del mecanismo primitivo de supervivencia conocido como el  principio de “huir o pelear” y el un nuevo mecanismo que está revelando en su libro la Doctora Fredrickson que ella llama el principio de “calmar y conectar” y veamos cómo cada uno de ellos puede aportar al desarrollo humano personal y social.

Casi todos nosotros hemos escuchado hablar del muchísimo de supervivencia de  “huir o pelear”. Es un mecanismo que engancha nuestra amígdala cada vez sentimos que nuestras necesidades no están siendo satisfechas. Y como la mayoría de nosotros no hemos aprendido a ponerlo en contexto y controlarlo este se está manifestando entre ocho y 15 veces por día  liberando en nuestro cuerpo hormonas nocivas de estrés, adrenalina y cortisol.

Hay que entender que este es un auténtico mecanismo de supervivencia que nos esta preparando para huir o pelear con el fin de salvarnos la vida. Cada vez que se dispara  se  incrementa nuestra presión sanguínea, que ponen presión sobre el corazón, pero no se queda ahí. Cada vez que se dispara le instruye al cuerpo suprimir lo que considera que no es vital en el momento para nuestra supervivencia, y suprime nuestro sistema inmunológico al igual que disminuye la generación de hormonas sexuales  y del crecimiento, y como razona que el cuerpo va a sufrir una agresión física en la cual terminará ensangrentado aumenta el azúcar en nuestra sangre para hacerla más pesada para que no nos desangremos tan fácilmente.

Sin duda es un mecanismo espléndido si realmente estamos en una situación de vida o muerte con un tigre de dientes de sable persiguiéndonos, pero es mucho menos útil en el contexto del estrés cotidiano.  En el contexto actual el estrés lejos de estarnos salvando la vida nos la está fregando generando ansiedad, migraña, dermatitis, desorden gastrointestinal, infecciones y en casos extremos hasta infartos, diabetes y ciertos tipos de cáncer.

Y es por eso que hoy les traigo la buena nueva del amor 2.0. Al igual que nuestro cuerpo genera estrés, pues también genera amor. Por lo tanto hoy les quiero hablar de la biología del amor que produce una reacción contraria al estrés, que en vez de hacernos “huir o luchar” nos hace “calmar y conectar”.

Al igual que nuestro cuerpo está extraordinariamente bien capacitado para huir o pelear, también esta súper bien capacitado para calmar y conectar. Resulta que la combinación de nervio vago junto con la oxitocina y las neuronas espejo operan tras bambalinas generando un mecanismo de supervivencia en base a la apertura y la confianza que nos  ayuda a conectar con otros seres humanos para forjar relaciones profundas que contribuyen mucho más a nuestro desarrollo y florecimiento que el huir o pelear.

A lo largo del día estos tres componentes están en constante interacción empujándonos a conectar con otros seres humanos y a forjar relaciones más cercanas que van tejiendo la fibra social de nuestra humanidad.

Y lo que se me hizo maravilloso es que los estudios más recientes sobre las neuronas espejo están arrojando que estas no están limitadas a la conexión y acoplamiento entre dos personas, sino que se propagan y conectan a grupos, sociedades y planeta.

Resulta que la biología de amor es universal y se transmite a través de un mecanismo poderosísimo que nos permite como humanidad compartir el sentimiento del amor a través de esta realidad virtual que nos hace vibrar al unisón. Es absolutamente inmenso!!!

Al igual que hay que aprender a manejar el mecanismo de huir o pelear para controlar el estrés que afecta nuestra salud y perjudica nuestras relaciones sociales, hay que aprender a desarrollar nuestra capacidad de calmar y conectar para fortalecer nuestra salud y crecer personal y socialmente.

Este hallazgo es sin duda muy esperanzador. Pone en una nueva perspectiva nuestro rasgo más humano y lo lleva a nuevas alturas.

Hoy estamos ante el umbral de una nueva ciencia. La ciencia del amor que promete revolucionar  la calidad de nuestras vidas. Ha llegado el momento de tomar el amor en serio. De aprender a amar. Primero a nosotros mismos y después a los demás. El amor es la antítesis del miedo. Done el miedo nos incita a huir o luchar generando estrés que disminuye nuestra calidad de vida, el amor nos invita a calmar y conectar generando apertura, salud y felicidad.

Hay que abrazar los nuevos hallazgos científicos que nos enseñan que los seres humanos estamos programados para amar. Y que el amor es el fundamento más básico y profundo de la vida. Al abrirnos al amor y al aprender a amar podemos empezar a transformar esos ocho a 15 momentos de estrés de cada día en ocho a 15 momentos de amor

Te invito a toma el amor en serio. Estúdialo, entiéndelo, practícalo, cultívalo y se feliz.

Uno de las formas más sencillas y potentes para liberar la oxitocina es simplemente dar abrazos. Se ha comprobado que con dar ocho abrazos por día ayudamos a mejorar nuestro humor, salud y autoestima. Hagámoslo ya. Abracemos a nuestros semejantes y liberemos del fondo de nuestro corazón ese amor que todos añoramos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: