Cómo hacer que los colaboradores hagan suyos los objetivos de la empresa

Uno de los grandes retos que enfrentan los altos ejecutivos es lograr que los empleados se comprometan y hagan suyos los objetivos de la empresa. Por lo tanto en esta segunda parte del comentario sobre cómo disparar la creatividad les voy a compartir una metodología que uso en mis talleres que funciona muy bien. Se llama “la ideación dinámica”. 

LIGA AL PRIMER COMENTARIO

Para que la gente se comprometa con los objetivos de la empresa se requieren dos cosas. Primero que entiendan por qué es importante lo que hacen  y segundo que se sientan dueños de la solución. 

Para iniciar una sesión de ideación dinámica hay que plantear una pregunta que genere un sentido de urgencia, optimismo y aventura. Digamos que nuestro objetivo es asegurar el futuro prospero de la empresa y por lo tanto nuestra pregunta podría ser: ¿Qué necesitamos hacer para generar valor real profundo y duradero para nuestros clientes, empleados y sociedad al mismo tiempo que respetamos y cuidamos la tierra? Sin duda un asunto importante, porque las empresas que entienden cómo crear valor profundo aumentan exponencialmente su probabilidad de éxito.

Entonces permíteme explicarte la metodología a seguir para realizar un taller de ideación dinámica para 20 participantes. Consta de cuatro pasos:

  1. Trabajo individual: cada participante imagina, depura y presenta sus ideas
  2. Agrupar las ideas afines y escoger las mejores
  3. Desarrollar prototipos rápidos que ilustren las ideas
  4. Asumir compromisos y definir los pasos a seguir para su implantación

Veamos cada uno de ellos 

Paso No. 1: Imagina, depura y presenta ideas

Iniciamos escribiendo en un pizarrón la pregunta sobre la cual vamos a trabajar. Utilicemos la que comenté hace un momento: “¿Qué necesitamos hacer para generar valor profundo, real y duradero para nuestros clientes, empleados y sociedad al mismo tiempo que respetamos y cuidamos la tierra?”

Nuestro primer paso en el proceso de la ideación dinámica es el trabajo individual dónde le pedimos a cada participantes que ponga en práctica su capacidad de pensamiento divergente. Como en este caso tenemos a cuatro interesados, se le pide a cada uno de ellos que desarrolle 100 ideas, divididas en cuatro grupo. Esto es 25 ideas para cómo crear valor real, profundo y duradera para los clientes, 25 ideas para los empleados, 25 ideas para la sociedad y 25 ideas para el respeto y cuidado de la tierra. Y se les da una hora para que desarrollen sus ideas.

Ya que los participantes han hecho un verdadero esfuerzo para generar una gran cantidad de ideas tenemos nuestro materia prima para trabajar. Ahora inicia el segundo paso que es depurar las ideas que generaron. Este proceso se llama la disciplina del pensamiento convergente. Aquí se le pide a cada participante que escoja sus mejores ideas, calificando cada una de ellas en base al siguiente criterio: ¿Esta idea genera valor real, tangible y duradero?, ¿Es realizable?, ¿Es rentable? Y en base a una puntuación que le asigna a cada idea escoge las mejores. 

Ya que cada uno de los participantes tiene sus ideas ganadoras, se les pide que las apuntan en post-its. Específicamente, una idea por papelito.

Finalmente cada participante pasa al frente para presentar sus mejores ideas y las pega en el pizarrón bajo el encabezado correspondiente. En este caso son clientes, empleados, sociedad y planeta.

Nota: La belleza de apuntar cada idea en un papelito con pegamento es que permite reducir significativamente el tiempo de priorizar y convergir las ideas, transformando un proceso que antes tomaba horas, ahora en un proceso que toma minutos. 

Paso No. 2: Agrupa ideas afines y escoge las mejores

Ahora que todas las ideas están colocada en el pizarrón se les pide a los participantes que las agrupen por temas relacionados. Esto es acercar las ideas que se parecen y pegar ideas idénticas una arriba de la otra. Aquí empezamos a descubrir nuevas relaciones y vemos concretamente cuales son las ideas prevalecientes en el grupo. Si en esta etapa se le ocurre a uno de los participantes una nueva idea que considera relevante la puede apuntar en un post-it y colocarla en el pizarrón. 

Nuestro siguiente paso es ponernos de acuerdo sobre cuales son las mejores ideas. 

Para hacer esto le entregamos a cada participante cuatro pequeños post-its redondos que simbolizan monedas. Cada moneda representa el limitado presupuesto con el que se cuenta para realizar una nueva iniciativa. En este momento cada participante acude al pizarrón para pegar sus moneda al lado de las ideas que más le gustan. 

Con esta dinámica concluye el proceso de la convergencia y finalmente tenemos las cuatro ideas ganadoras, una por vertiente, que vamos a convertir en importantes proyectos.

Paso No. 3: Desarrolla prototipos rápidos

Ahora ha llegado el momento del recreo. De revivir los recuerdos de uno de los momentos más felices y creativos de nuestra infancia, cuando estábamos en kinder y nos invitaban a crear algo grandioso. En este paso se dividen a los participantes en cuatro equipos de 5  personas. Se les entrega a cada equipo revistas para recortar, junto con plumones, tijeras y pegamento para que desarrollen un prototipo rápido para la vertiente que les tocó.

El ejercicios se llama “En la portada”  y se les pide a cada equipo imaginándose que han pasado cinco años y que la iniciativa que visualizaron hoy es un rotundo éxito. El ejercicio es que desarrollen una representación de la carátula de la revista más importante de su gremio y plasmar en ella, su caso de éxito. La carátula de la revista Incluye un encabezado que explica claramente el resultado obtenido. Al igual que imágenes y testimoniales de clientes, empleados y líderes de opinión. Al concluir su creación cada equipo presenta su prototipo.

La belleza de este ejercicio es que ayuda a formar a los participantes en una de las disciplinas críticas de éxito en la actualidad: el arte y la ciencia de la comunicación visual. También este ejercicio genera una fuerte cohesión de grupo al permitirle a los participantes visualizar en forma fehaciente los frutos del trabajo en equipo. Y otro beneficios es que genera una obra de arte producto de la colaboración que pueden enmarcar y poner un lugar prominente en la empresa para no perder de vista su objetivo.

Paso No. 4: Asume compromisos y define pasos a seguir

El ejercicio concluye con los participantes asumiendo responsabilidad. El primero compromiso es determinar lo que harán dentro de las próximas 2 semanas para disparar el proyecto. Y después como se dividirán el trabajo y cuándo revisarán los avances para asegurar la correcta implantación.

En conclusión, en un mundo tan dinámico y demandante los altos ejecutivos requieren que los empleados se comprometan y hagan suyos los objetivos de la empresa. La ideación dinámica es una metodología probada que ayuda a capitalizar el talento y compromiso de todos y cada uno de los colaboradores para enfrentar con tenacidad y alegría los retos del Siglo XXI.

¡Pruébenla!

Escuche aquí el comentarios transmitido en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez el 23 de abril 2014

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