Porqué las impresoras 3D van a disparar la segunda revolución industrial

Al igual que Internet democratizó los medios, las telecomunicaciones y la industria editorial, las impresoras 3D van a democratizar la manufactura y  poner de cabeza muchos de los preceptos del mundo industrial. Podríamos decir que estamos entrando a la era de la segunda revolución industrial.

Pero primero ¿Qué es una impresora 3D? Una impresora 3D es como las impresoras de papel sólo que en vez de imprimir una delgada capa de tinta sobre papel, imprime pequeñas capas de material, una sobre otra para crear piezas en tercera dimensión.

Entonces ¿Qué va a cambiar la segunda revolución industrial?

Antes crear un nuevo producto implicaba una inversión millonaria entre el diseño, los moldes y la maquinaria. La única forma de ganar dinero en el mundo industrial era invirtiendo cantidades exorbitantes para echar a andar la fábrica y después vender grandes volúmenes del producto para alcanzar las economías de escala.

Pero todo eso está a punto de cambiar. Durante la segunda revolución industrial una persona con talento va a poder diseñar desde su computadora un nuevo producto e imprimir un prototipo físico en su casa con una pequeña impresora 3D para palparlo e irlo ajustando hasta tener exactamente el modelo que desea. Después va a mandar el archivo digital por Internet a una fábrica que produce pedidos en pequeñas cantidades. Y unos días después el emprendedor recibirá vía mensajería el producto terminado para poder probarlo en el mercado. ¡Revolucionario!

En este nuevo mundo se transforman los cotos de poder. El ser industrialista ya no será prerrogativa de los grandes capitales y de los gobiernos. Sino simplemente se requerirá tener talento para crear algo valioso que el mercado aprecie y utilizar las nuevas herramientas de producción que se tienen a la mano.

En los próximos 10 a 15 años las impresoras 3D serán tan baratas y buenas como las impresoras de papel de hoy. Sólo que éstas nos imprimirán un sin fin de cosas útiles para la vida diaria. Desde utensilios y joyería hasta comida y aparatos eléctricos. Así es, hasta van a poder imprimir circuitos integrados para que podamos crear nuestros propios electrónicos en casa.

Por otro lado iremos viendo surgir una nueva clase de artesano industrial que creará productos exclusivos para atender a selectos mercados que buscan distinción. Este nuevo mundo ofrecerá un sin fin de oportunidades para gente talentosa, para crear empresas exitosas alrededor de las cosas que les encanta hacer.

Para concluir me gustaría hablar un poco sobre las bondades del sistema de la producción en tercera dimensión.

Probablemente la más importante es que es un sistema de producción muchísimo más limpio y racional que el modelo industrial tradicional. Hoy, en la producción industrial se desperdicia hasta del 90% de materia prima en el proceso de fabricación. Con las impresoras 3D que construyen el producto capa por capa, casi no hay desperdicio. ¡Maravilloso!

También desde un aspecto mecánico es revolucionario. Como es un proceso electrónico, le da lo mismo a la máquina hacer una pieza sencilla o complicada. Por lo tanto va a costar lo mismo imprimir una forma sencilla que una extremadamente compleja. Esto va a bajar radicalmente el costo de producir componentes de alta tecnología.

Pero probablemente la característica más interesante de los productos hechos en impresoras 3D es que no van a requerir ensamblaje. Escuchaste bien, no van a requerir ensamblaje. La impresora va a imprimir el producto terminado. Por lo tanto va a desaparecer la línea de producción. Wow.

En resumen:

Las impresoras 3D van a democratizar la producción, aplanando el mercado para que toda persona con talento e iniciativa pueda participar en el mundo de la manufactura. 

Te invito a aprender más acerca de estas nuevas tecnologías y a ser uno de los emprendedores que impulsa la segunda revolución industrial. ¡Adelante!

Escucha aquí el comentario transmitido en el noticiero La Red de Radio Red con Sergio y Lupita el 22 de julio 2015.

¡Imagínate un auto que mejora después de comprarlo!

En este comentario vemos cómo  el auto eléctrico de la marca Tesla amenaza tres fundamentos básicos la industria automotriz tradicional.

-La necesidad de un distribuidor.

-El pagar por combustible

-Y el tener que comprar el auto del año.

TRANSCRIPCIÓN

¿Te imaginas un auto que mejora después de comprarlo? Suena descabellado. ¿Verdad? Sin embargo no es tan descabellado como puede parecer.

Hoy quiero hablar de los autos eléctricos y ver contigo por qué ponen de cabeza a la industria automotriz.

Un poco de historia.

La industria automotriz nace hace unos 130 años cuando Karl Benz inventa el primer motor a gasolina en 1886. Después en 1908 Henry Ford inicia la producción en masa con la introducción del Modelo T. Y desde entonces la industria automotriz se ha ido sofisticando, sin embargo sin ninguna verdadera disrupción en más de 127 años.

Ahora trasladémonos al 22 de junio de 2012,  a la introducción del Modelo S de la marca Tesla del multi  emprendedor EIon Musk. Un auto eléctrico que propone un modelo radicalmente diferente.

Muchos analistas comparan a Musk con Steve Jobs, diciendo que él ha hecho con su Modelo S en la industria automotriz, lo que hizo Jobs  hace una década con su iPhone en la industria telefónica. Y al igual que Jobs, Musk ha creado una visión de futuro y un culto de seguidores que profesan un nuevo estilo de vida.

Y  los elogios no se hicieron esperar.  La revista “Motor Trend” declara al Modelo S, como el  mejor auto del mundo.  Dicen que este nuevo auto eléctrico tiene la potencia de un Porche, la suavidad de un Rolls Royce, sube a tanta gente como un Chevy Equinox y es más eficiente que un Toyota Prius. Unos meses después, la organización sin fines de lucro “Consumer Report” le da la evaluación más alta jamás otorgada a un auto:  99/100.

¿Qué está pasando? Un auto que reúne al mismo tiempo los atributos de un Porche, un Rolls Royce, un Chevy Equinox y un Toyota Prius.

Al igual que el iPhone no es realmente un teléfono en el sentido mecánico tradicional, el Modelo S  no es realmente un auto, sino que al igual que el iPhone es más bien un “gadget” electrónico. Algunos se refieren a él como una computadora con ruedas que lo pone en la categoría de la electrónica, que se encuentra en una curva de mejora exponencial.

Entonces veamos en que difiere de un auto tradicional.

Empecemos con el modelo de negocio. Este no considera ni el uso de distribuidores, ni la necesidad de llevar el auto periódicamente a servicio. Ellos venden directo al consumidor. Y como es un auto eléctrico que tiene muy pocas partes movibles para desgastarse su visión es que una vez que compres el auto ya nunca más lo tengas que llevar a servicio. Aun no están ahí. Pero esa es su visión.

El costo del “combustible” es otro cambio radical. La electricidad para operar un auto eléctrico es 75% más barata que la gasolina. Sin embargo el objetivo de Musk es mucho más ambicioso. Él quiere separar el auto de la red eléctrica y llevar a la gente a utilizar energía solar. Y para ello está poniendo estaciones de recarga gratuita, alimentadas por energía solar, a lo largo y ancho de la unión americana. Actualmente ya tiene 500 en Estados Unidos y las está expandiendo rápidamente a Canadá, Europa y Asia. Combustible gratuito, es sin duda una propuesta radical.

Pero probablemente la innovación más interesante desde el punto de vista del consumidor es que el auto mejora después de comprarlo. Escuchaste bien. Mejora después de comprarlo. Recuerda lo que dije hace un momento: lo que estás comprando se parece más a computadora con ruedas que a un auto tradicional. Por lo tanto él no te vende el modelo del año sino que va liberando las mejoras conforme las va desarrollando.

Déjame darte un ejemplo. Después de lanzar el modelo S se detectaron pequeñas cosa que no funcionaban muy bien. Algunos de los primeros compradores se quejaban que el sistema de apertura de la puerta se trababa un poco. Ahora, como es una computadora con ruedas, en vez de que los clientes tuvieran que llevar su auto al taller, Tesla simplemente hizo mejoras al código y lo mandó por internet al sistema operativo del auto. Resuelto. La puerta opera perfectamente.

Unos meses después hicieron mejoras al sistema de control de tracción al igual que al tiempo de recarga de la batería. Todas estas mejoras se descargaron por la noche al sistema operativo del auto y a la mañana siguiente, como por arte de magia, el cliente tenía un auto mejorado. Wow.

En resumen.

Estamos viendo una nueva propuesta en la industria automotriz que transforma el modelo tradicional de compra y servicio a través de un distribuidor, la necesidad de pagar por combustible y el tener que adquirir el auto del año para obtener las últimas mejoras. ¿Tendrá futuro?

¿Tú qué crees?