¡Imagínate un auto que mejora después de comprarlo!

En este comentario vemos cómo  el auto eléctrico de la marca Tesla amenaza tres fundamentos básicos la industria automotriz tradicional.

-La necesidad de un distribuidor.

-El pagar por combustible

-Y el tener que comprar el auto del año.

TRANSCRIPCIÓN

¿Te imaginas un auto que mejora después de comprarlo? Suena descabellado. ¿Verdad? Sin embargo no es tan descabellado como puede parecer.

Hoy quiero hablar de los autos eléctricos y ver contigo por qué ponen de cabeza a la industria automotriz.

Un poco de historia.

La industria automotriz nace hace unos 130 años cuando Karl Benz inventa el primer motor a gasolina en 1886. Después en 1908 Henry Ford inicia la producción en masa con la introducción del Modelo T. Y desde entonces la industria automotriz se ha ido sofisticando, sin embargo sin ninguna verdadera disrupción en más de 127 años.

Ahora trasladémonos al 22 de junio de 2012,  a la introducción del Modelo S de la marca Tesla del multi  emprendedor EIon Musk. Un auto eléctrico que propone un modelo radicalmente diferente.

Muchos analistas comparan a Musk con Steve Jobs, diciendo que él ha hecho con su Modelo S en la industria automotriz, lo que hizo Jobs  hace una década con su iPhone en la industria telefónica. Y al igual que Jobs, Musk ha creado una visión de futuro y un culto de seguidores que profesan un nuevo estilo de vida.

Y  los elogios no se hicieron esperar.  La revista “Motor Trend” declara al Modelo S, como el  mejor auto del mundo.  Dicen que este nuevo auto eléctrico tiene la potencia de un Porche, la suavidad de un Rolls Royce, sube a tanta gente como un Chevy Equinox y es más eficiente que un Toyota Prius. Unos meses después, la organización sin fines de lucro “Consumer Report” le da la evaluación más alta jamás otorgada a un auto:  99/100.

¿Qué está pasando? Un auto que reúne al mismo tiempo los atributos de un Porche, un Rolls Royce, un Chevy Equinox y un Toyota Prius.

Al igual que el iPhone no es realmente un teléfono en el sentido mecánico tradicional, el Modelo S  no es realmente un auto, sino que al igual que el iPhone es más bien un “gadget” electrónico. Algunos se refieren a él como una computadora con ruedas que lo pone en la categoría de la electrónica, que se encuentra en una curva de mejora exponencial.

Entonces veamos en que difiere de un auto tradicional.

Empecemos con el modelo de negocio. Este no considera ni el uso de distribuidores, ni la necesidad de llevar el auto periódicamente a servicio. Ellos venden directo al consumidor. Y como es un auto eléctrico que tiene muy pocas partes movibles para desgastarse su visión es que una vez que compres el auto ya nunca más lo tengas que llevar a servicio. Aun no están ahí. Pero esa es su visión.

El costo del “combustible” es otro cambio radical. La electricidad para operar un auto eléctrico es 75% más barata que la gasolina. Sin embargo el objetivo de Musk es mucho más ambicioso. Él quiere separar el auto de la red eléctrica y llevar a la gente a utilizar energía solar. Y para ello está poniendo estaciones de recarga gratuita, alimentadas por energía solar, a lo largo y ancho de la unión americana. Actualmente ya tiene 500 en Estados Unidos y las está expandiendo rápidamente a Canadá, Europa y Asia. Combustible gratuito, es sin duda una propuesta radical.

Pero probablemente la innovación más interesante desde el punto de vista del consumidor es que el auto mejora después de comprarlo. Escuchaste bien. Mejora después de comprarlo. Recuerda lo que dije hace un momento: lo que estás comprando se parece más a computadora con ruedas que a un auto tradicional. Por lo tanto él no te vende el modelo del año sino que va liberando las mejoras conforme las va desarrollando.

Déjame darte un ejemplo. Después de lanzar el modelo S se detectaron pequeñas cosa que no funcionaban muy bien. Algunos de los primeros compradores se quejaban que el sistema de apertura de la puerta se trababa un poco. Ahora, como es una computadora con ruedas, en vez de que los clientes tuvieran que llevar su auto al taller, Tesla simplemente hizo mejoras al código y lo mandó por internet al sistema operativo del auto. Resuelto. La puerta opera perfectamente.

Unos meses después hicieron mejoras al sistema de control de tracción al igual que al tiempo de recarga de la batería. Todas estas mejoras se descargaron por la noche al sistema operativo del auto y a la mañana siguiente, como por arte de magia, el cliente tenía un auto mejorado. Wow.

En resumen.

Estamos viendo una nueva propuesta en la industria automotriz que transforma el modelo tradicional de compra y servicio a través de un distribuidor, la necesidad de pagar por combustible y el tener que adquirir el auto del año para obtener las últimas mejoras. ¿Tendrá futuro?

¿Tú qué crees?

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