Descubre cómo usar el teléfono celular para abatir la extrema pobreza

a todas y todos los buenos mexicanos a inspirarse en la creatividad africana para abatir la extrema pobreza.

Disfruta. Aprende. Aplica.

ENSAYO

Decía Platón que “la necesidad es la madre de la invención” y creo que en ningún lugar del mundo este dicho es más cierto que en África.

Hoy les quiero hablar de cómo África se está reinventando utilizando el teléfono celular para empoderar a su gente para salir de la pobreza extrema, y sembrar la semilla para que en México hagamos lo mismo.

Para poner en contexto la pobreza en el continente africano: Ahí viven el 60% de los más pobres de los pobres. El ingreso promedio africano, si excluimos a Sudáfrica, es de 25 pesos diarios. Eso equivale al 3% del ingreso diario promedio mexicano. ¡Escandaloso!

Sin embargo la creatividad africana está brindando una serie de soluciones impresionantes a través del teléfono celular para ayudar a su gente a salir adelante. Y no es con sofisticados teléfonos inteligentes tipo iPhone, sino con teléfonos muy sencillos que cuestan $350 pesos.

Empecemos con el sector financiero. Como los pobres no son un sector interesante para los bancos, los africanos han inventado un ingenioso sistema a través del SMS de los teléfonos para tener servicios financieros. Hoy a través de sus teléfonos cuentan con sistemas de ahorro, pueden hacer transferencias persona a persona, pagar servicios, comprar despensas e incluso recibir y pagar salarios al igual que colegiaturas.

En Kenia el 40% del Producto Interno Bruto del país pasa a través de uno de estos sistemas llamado M-PESA, que en Swahili significa dinero móvil. Las empresas que ofrecen estos servicios están haciendo el bien, BIEN. Han creado un gran negocio que genera riqueza para los usuarios y utilidad para ellos.

Pero no terminan ahí. Otros adelantos son aplicaciones (APPS) para impulsar la agricultura, la ganadería, la educación y la salud.

Tomemos por ejemplo la agricultura. Antes de que los campesinos africanos contaran con el teléfono celular para checar el precio de mercado de su cosecha, sufrían los terribles abusos de los intermediarios, que se llevaban la mayor parte de la ganancia.

Hoy empoderados con un teléfono celular y servicios como M-FARM los micro campesinos africanos están aprendiendo qué y cuándo plantar y cómo optimizar la cosecha. También el sistema les brinda alertas climáticas, precios de mercado de diferentes cosechas, al igual que un valiosísimo recurso: una base de datos de miles de compradores directos. Este acceso a información está transformando la vida de millones y millones de personas, permitiéndoles ganar el doble de lo antes ganaban, vendiendo su cosecha a través de un intermediario, y gracias a ello pasar de un ingreso de subsistencia, a un ingreso que poco a poco los va sacando de la extrema pobreza. ¡Bravo!

Otro servicio que me encantó se llama ICOW, o sea ”ivaca”, que funciona para personas con unas cuantas vacas. Aquí también para que estas personas salgan de un estado de subsistencia, simplemente necesitan producir unos cuantos litros más de leche por día y esta aplicación les enseña cómo hacerlo.
El sistema ICOW, los transforma en microempresarios enseñándoles a administrar su pequeño negocio. Por ejemplo les manda cada semana tres SMS con mejores prácticas para cuidar y aumentar la producción de sus vacas. También les da información sobre gestación y cuidado de becerros, al igual que los conecta a una red de veterinarios calificados.

Finalmente están las aplicaciones (APPS) como MEDÁFRICA, enfocadas al cuidado de la salud. Estos sistemas permiten al suscrito obtener información médica básica, aprender de dieta, monitorear síntomas de un padecimiento para poder hacer un auto diagnóstico, e incluso verificar vía SMS si un medicamento está caducado, para evitar ser estafados por gente abusiva.

En conclusión. Hay que inspirarnos en la creatividad africana. México, al igual que África tiene demasiadas personas en estado de subsistencia. Este es el momento para emprender nuevos negocios enfocados a facultar a los más pobres de los pobres con soluciones tecnológicas que los empoderen para hacer frente a los intermediarios abusivos. Este es el momento de hacer el bien BIEN y crear riqueza para todas y todos los buenos mexicanos. ¡Viva México!

Escucha aquí el audio de la transmisión en radio.

Cuesta caro no entender la Ley de Moore

En este ensayo te explico el fenómeno  de la ley de Moore que está detrás del porqué en el año 2020 tres cuartas partes de las empresas que formarán el indice de la bolsa serán empresas nuevas que hoy no conocemos.

Te ofrezco dos modalidades para disfrutar el ensayo:

  1. BLOG: Lo puedes leer aquí,
  2. VCAST: ó aún mejor verlo aquí

TRANSCRIPCIÓN

Probablemente el fenómeno más importante, disruptivo y difícil de entender de la era digital es lo que se conoce cómo la “Ley de Moore”. Esta estipula que cada dos años se duplican el número de transistor en un circuito integrado en un, al mismo tiempo que se reduce su precio a la mitad. Y digo que es difícil  de entender porque nuestra mente está programada para pensar en forma lineal, no exponencial.

Pensemos en la historia de la humanidad, hasta hace muy poco todas nuestras interacciones con el mundo eran locales y lineales. La vida de nuestros antepasados era muy local. Casi todos sucedía en un pequeño radio de unos cuantos kilómetros de donde habían nacido y no se enteraban de lo que pasaba del otro lado del mundo. Era un entorno muy lineal donde casi nada cambiaba a lo largo de los años e incluso de los siglos. 

Luego llega la era digital caracterizada por la Ley de Moore y todo cambia. Hoy nuestras vidas ya no son ni locales, ni lineales, sino que son globales y exponenciales. Hoy nos enteramos a la velocidad de la luz, o por lo menos a la velocidad del internet, de lo que está pasando en cualquier parte del mundo y el ritmo del cambio se acelera día con día.

Tomemos por ejemplo la vigencia de las empresas. De acuerdo al Profesor Richard Foster de la Universidad de Yale las empresas que formaba parte del indice de la bolsa en 1920 permanecían ahí durante unos 67 años. Hoy esa vigencia es de apenas unos 15 años y él estima que para el año 2020 tres cuartas partes de las empresas que formarán parte del indice de la bolsa serán empresas nuevas, que hoy no conocemos. Sin duda un cambio exponencial.

¿Entonces de dónde viene la Ley de Moore? Pues realmente no es un ley sino una observación que hizo el cofundador de Intel, Gordon Moore. Hace 60 años él notó que el número de transistores en un circuitos integrados se estaban duplicando cada año y predijo que esta tendencia continuaría durante los próximos 10 años. Cosa que sucedió. Después en el 1975 revisó su estimación y predijo que el número de circuitos integrados por transistor duplicarían cada 24 meses, cosa que hasta la fecha sucede. Aquí la palabra clave es “duplican”.

A diferencia del crecimiento lineal donde los números progresan de uno en uno, que es fácil de visualizar, en el ámbito exponencial los números no se suman, sino que se multiplican y crecen en forma exponencial lo cual es mucho más difícil de captar.

Para ver la engañosa que puede ser la ley de Moore, al que sigue viendo el mundo en forma lineal, te invito a que hagamos un pequeño ejercicio mental. Visualicemos un lago y un lirio acuático. Digamos que hoy es el primer día de junio y que ponemos este lirio acuático en el agua. Ahora este lirio no es un lirio cualquiera, sino que es un lirio especial, que crece en forma  exponencial. Esto es, cada día duplica de tamaño y su crecimiento va a ser tan rápido y prodigios que para el último día del mes habrá cubierto todo el lago. ¿De acuerdo?

Ahora para empezar a entender la diferencia entre el pensamiento lineal y la realidad exponencial te hago la siguiente pregunta: ¿para el día 20 que porcentaje del lago ya habrá cubierto el lirio? Recuerda, el mes de junio tiene 30 días y ya vamos al día 20.

Si eres como la mayoría de nosotros haz hecho una suma rápida en tu cabeza aplicando la lógica lineal, que va algo así:  si el mes de junio tiene 30 días y ya vamos al día 20 y el lago tiene que estar totalmente cubierto con lirios para fin de mes, que es en 10 días, pues entonces dos tercios del lago ya tendrían que estar cubiertas con lirios. ¡¿Verdad?!

Pero en el escenario de la realidad exponencial no es así. Es el día 20 y los lirios sólo han cubierto el 0.01% de la superficie del lago o sea un décimo de un por ciento del área. Todavía su efecto sobre el lago es imperceptibles. Sin embargo, lo que sucede durante los próximos 10 días es asombros y muy difícil de comprender a través de nuestra mente lineal. ¡El lago se llena! Y lo que tenemos que entender es que estamos ante un fenómeno exponencial y que por lo tanto el momento en el cual el lago se encuentra al 50%, lleno no es el día 15 sino el día 29.

Hoy el mundo se encuentra en el día 27 o 28 del mes de la disrupción digital. El efecto todavía no se ve en forma contundente. Sin embargo ya se percata que algo está pasando. Por eso es importante hacer un gran esfuerzo mental para ubicarnos en la realidad.

La ley de Moore está aquí. Simplemente ve el crecimiento exponencial en potencia y reducción en costo del iPhone que hoy tenemos en el bolsillo.  Es mil veces más rápido y un millón de veces más barato que la super computadora de los años 70.

Y Ley de Moore está a punto de irrumpir en todos los ámbitos habido y por haber.

Cómo ser un gran director

En el futuro habrá dos tipos de empresas: las humanas y las muertas.

¿Por qué digo esto? Resulta que muchos de los preceptos que nos enseñaron en las escuelas de negocios son obsoletos. Lejos de añadir valor, lo destruyen. Hoy se ve cada vez con mayor claridad que las empresa cimentadas  en los principios humano florecen y las obstinadas en perpetuar el modelo mecánico y voraz del siglo pasado, perecen.

El director que se comporta como una niñera mandamás es arcaico. El presionar, poner a la gente a competir y enfocar todo alrededor del dinero, crea un ambiente tóxico que amenaza la viabilidad del negocio.

Para sobresalir en la actualidad la empresa tiene que ser un lugar positivo, donde a la gente le encanta ir a trabajar y dar lo mejor de sí misma.

Por eso los directores generales más exitosos del momento están reinventado la profesión. Ya no quieren ser las niñeras mandamás que crean cuellos de botella, sino que quieren crear empresas donde los seres humanos pueden florecer.  Han encontrado que la mejor forma de disparar la productividad es a través de alinear la visión de todos y cada uno de los integrantes de la empresa hacia un fin común que une, inspira y motiva a la acción. También se han dado cuenta que para salir adelante hay que formar y facultar a su gente para que crezca y asuma cada vez más responsabilidad.

Otro cambio importante es que ya no hacen planes detallados a largo plazo o evaluaciones anuales de desempeño. Hoy en un mundo tan dinámico los mejores directores están fijando objetivos quincenales y facultando a su gente para que desarrollen y ejecuten la estrategia. Luego cada 15 días hacen un corte y evalúan qué paso. La finalidad es ver lo que está funcionando bien e intensificarlo, al igual que identificar obstáculos y poder eliminarlos oportunamente antes de que se vuelvan un problema.  A diferencia de los planes a largo plazo que casi siempre están alejados de la realidad, esta metodología está anclada en ella, lo cual permite impulsar un crecimiento cada vez más dinámico, rentable y sostenido.

Me fascinan los testimoniales de gente que trabaja en este tipo de empresa. Por ejemplo un colaborador de Facebook dice: “¡Me encanta trabajar aquí! Puedo tener un impacto en el mundo, trabajando al lado de gente súper inteligente.” ¡Sin duda motivador!

Un estudio hecho por La Universidad de Harvard encontró que los colaboradores en este tipo de empresa son 16% más productivos, 32% más comprometidos, sufren 125% menos desgaste y están 46% más satisfechos con su trabajo.

¿Entonces cuál es la fórmula? Se requieren tres componentes para integrar equipos felices de alto desempeño: autonomía, maestría y un sentido de propósito. Esto es, el colaborador necesita sentir que está en control de su destino, que está avanzando y que está contribuyendo a algo más grande que él.

Un sentido de propósito da energía y hace feliz. Y este es un punto muy importante, en cuanto a la viabilidad del negocio. Una empresa es un organismo vivo y la felicidad o infelicidad de sus integrantes es el mejor indicador de éxito o fracaso a futuro. Así es, el medir el nivel de felicidad permite proyectar mejor la inercia hacia delante, que los indicadores financieros tradicionales que sólo miden tendencias hacia atrás.

En resumen.

El gran director ya no quiere ser una niñera mandamás, sino un creador de vida empresarial. Entiende que la empresa es un organismo vivo y dinámico, que requiere para crecer y florecer de gente con autonomía, maestría y un sentido de propósito.

A mis amigos y amigas directores les quiero recordar que en el futuro habrá dos tipos de empresa: Las humanas y las muertas. Nunca hubo mejor momento para construir una empresa a la cual les encantará ir a trabajar. Este es su momento. Toma las riendas y a trascender.

Escucha aquí el comentario transmitido el 2 de septiembre 2015 en el noticiero “La Red de Radio Red”.