Watson de IBM, al servicio de la humanidad

Estamos entrando a la era de la computación cognitiva y la empresa que lleva la delantera es IBM con su iniciativa Watson, una computadora capaz de responde a preguntas complejas en lenguaje natural.

Las hazañas de inteligencia artificial de IBM se vuelven célebres en 1997 cuando su computadora “Deep Blue” le gana la partida al campeón mundial de ajedrez Gari Kaspárov. Más recientemente en el 2011 la hazaña se enfoca al conocimiento general al poner a su interface Watson-cariñosamente nombrada así, por el primer presidente de IBM Thomas Watson- a competir contra los dos máximos exponentes del juego en televisión “Jeopardy”. Ahora se trata de contestar correctamente preguntas de trivia sobre historia, idiomas, literatura, cultura popular, bellas artes, ciencias, geografía, deportes y nuevamente la computadora se impone.

A partir de ese momento surge una nueva etapa en la cual IBM busca llevar la inteligencia artificial a un nuevo terreno. Ahora en vez de competir con el ser humano busca utilizar la tecnología para adelantar el conocimiento y ponerlo a nuestro servicio. Su primera aplicación comercial se trasforma en una interface que ayuda a revolucionar el tratamiento del cáncer.

Hoy vemos cada vez más iniciativas que buscan capitalizar la computación cognitiva, no sólo en la medicina, sino también en otros ámbitos como el financiero, educativo y comercial. Por ejemplo hoy IBM está promoviendo una aplicación muy “chusca” llamada Waston Trend que puedes bajar a tu teléfono inteligente. Esta te ayuda a escoger el mejor regalo para esta navidad en base a analizar millones de conversaciones en línea. De acuerdo con la App, el Apple Watch es el gadget más deseado. En cuanto a juguetes es el kit de Lego llamado Star Wars. Y en cuanto a regalos relacionado con bienestar y salud el más deseado son los zapatos Nike tipo Flyknit.

Actualmente IBM está invirtiendo mil millones de dólares para perfeccionar el sistema, al igual que ha creado un fondo de cien millones de dólares para apoyar a emprendedores que lo quieren capitalizar.

Déjenme darles un ejemplo de una inversión que hicieron a finales del 2014 en una pequeña empresa enfocada a la salud, que a mi forma de ver, tiene la capacidad de revolucionar la integración de la tecnología y la biología. La empresa se llama Pathway Genomics.

Muchas veces son los momentos traumáticos en la vida los que nos llevan a emprender grandes hazañas. En el caso de Jim Plante el fundador de Pathway Genomics, la motivación llega cuando su papá muere por complicaciones renales generadas por una enfermedad hereditaria. En ese momento Jim decide dedicarse en cuerpo y alma, a evitar que por ignorancia la gente muera prematuramente, y se enfoca a revolucionar la medicina preventiva. Y en el año 2008 lanza Pathway Genomics, una empresa que ofrece  pruebas genéticas y medicina personalizada a precios accesibles para todos nosotros.

Cuando IBM se entera, se enamora de esta empresa e invierte en ella.

Pathway Genomics ofrece pruebas genéticas para ayudarnos a identificar una serie de posibles riesgos a nuestra salud. También cuenta con una prueba muy sencilla para detectar oportunamente el inicio de un cáncer. Al igual que nos ofrece una sencilla interface que nos brinda programas de ejercicio y nutrición personalizada.

Y ahora con la integración de Watson al sistema se vuelve revolucionario. Hoy puede analizar la base de datos de información médica más grande del mundo y ligarla a los datos específicos del paciente.

Déjenme darles un ejemplo. Imagínate que eres un doctor y te regresan los resultados de un estudio de un paciente. Tiene un cáncer incipiente de pulmón y le preguntas a Watson, “De acuerdo a la genética de este paciente ¿cuál sería el mejor tratamiento, A o B?”. Y en ese momento el sistema se pone a analizar toda la información disponible sobre el tema. En este caso revisa  3,469 libros, 69 procedimientos, 247,460 artículos médicos, 61,540 pruebas clínicas y otros 106,054 documentos varios, y los relaciona todos al expediente del paciente. Y en apenas 7 segundos te ofrece una opinión calificada que por lo medios tradicionales hubiese sido  imposible obtener.

Y visto desde la óptica de la medicina preventiva, por primer vez en la historia tú puedes saber qué consecuencia tendrá en tu salud si te comes esa segunda rebanada de pastel, o si dejas hoy de hacer tu  ejercicio.

En conclusión

El mundo de la computación cognitiva ya llegó y aplaudo a IBM por su liderazgo en este nuevo e importante ámbito.

Escucha aquí el comentario trasmitido el 25 de noviembre 2015 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez.

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El Transa NO Avanza

Dice el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon que “La corrupción amenaza al desarrollo, la democracia y la estabilidad”.

Probablemente la mejor descripción de la mentalidad detrás de la corrupción, se la escuché al director de la revista “Mexico Now”, Sergio Ornelas. Él dice que en México impera “La cultura de la franquicia”. Aquí todos tienen su franquicia. La secretaria tiene la franquicia sobre la agenda del jefe. El policía tiene la franquicia sobre la esquina que le toca y los grandes poderes tienen la franquicia sobre el país.

Por lo tanto hoy quiero hablar del dicho “el que no transa no avanza” y explicarte porqué creo que es el dicho más tonto, perverso y egoísta que he escuchado.

La corrupción es un cáncer. Apela a nuestro lado oscuro. Nos hace pensar en chico. En cómo podemos agandallarnos algo que no  nos hemos ganado.

Pero no termina ahí. La corrupción es el detonador de otros dos males que nos ofenden. La violencia y la pobreza.

La mentalidad del que no transa no avanza, puede empezar en una forma casi inocente. El servidor público que piensa que tiene “la franquicia” sobre los trámites burocráticos y que por lo tanto tiene el derecho de usar ese poder para incrementar su ingreso al “ayudar” entre comillas, a acelerar o retrasar los procesos. Sin embargo, la inocencia se pierde cuando uno falta al valor universal de la equidad, que dicta: “trata al otro como quieres ser tratado”. Cuando uno transgrede esta frontera se pierde el sentido del límite y de pronto parece lícito hasta el uso de la violencia o el abuso a los más pobres, para salirse con la suya.

Al preparar este comentario me encontré cifras hirientes. Por ejemplo que La Auditoría Superior de la Federación estima que en los hogares con salarios mínimos se destina el 33% de sus ingresos a pagar actos de corrupción. ¡No se vale!

Pero no son únicamente los pobres los que están pagando un altísimo precio por la falta de transparencia y estado de derecho. El Banco de México estima que el costo de la corrupción equivale al 9% de Producto Interno Bruto o sea equivale al 80% de todos los impuestos recaudados. Y otro estudio estima que la violencia nos cuesta más del doble de eso, o sea otro 22% del PIB.

El que no transa no avanza… como que es al revés. La transa, o más bien, el transa, no nos deja avanzar.

Al analizar a los países con los mejores niveles de vida encontré que hay una correlación directa entre transparencia, competitividad y nivel de vida. Entre más estado de derecho, más desarrollo y mejor nivel de vida. Y del otro lado, entre más opacidad, menos competitividad y más pobreza.

Déjenme darles un ejemplo. Tomemos dos empresas con la misma productividad. Una  en un país corrupto y otra en un país más moderno y por lo tanto menos corrupto.  Inmediatamente el empresario en el país corrupto le tiene que añadir al precio de su producto el 9% de la franquicia de la corrupción. Así de rápido. Así de fácil. Así de injusto.

En conclusión:

De acuerdo a especialistas el 34% del producto interno bruto de México se derrocha en corrupción, violencia y pobreza. ¡Basta!

Indígnense conmigo ante el dicho “él que no transa no avanza”. Substituyámoslo por “el transa no avanza” e iniciemos un movimiento hacia la transparencia, la equidad y el estado de derecho.

México merece ser un país de primer mundo. La inmensa mayoría somos gente buena. Simplemente tenemos que pensar en grande y actuar en consecuencia.

Te imaginas un México próspero y seguro. Un México en el cual hemos erradicado la extrema pobreza. Este México está a la mano. Este México nos corresponde. Digámosle NO a la transa. Digámosle SÍ a la abundancia. Aboguemos por la razón.

Simplemente con recuperar una fracción del PIB que se pierde en  la franquicia de la corrupción y destinarlo a la educación, a la investigación y desarrollo y al estímulo del  emprendedor, iniciaremos una revolución positiva que se alimentará a sí misma y terminará por brindarnos el hermoso México en el cual todos y todas deseamos vivir.

Escucha aquí el comentario trasmitido el 28 de octubre 2015 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez en Radio Red.

¡Hay que iniciar una revolución de amor!

Hace un par de semanas me invitaron a asistir a una conferencia de Patch Adams y no sabía si ir. La única referencia que tenía de él era la película protagonizada por Robin Williams, que presentaba a un doctor que se vestía de payaso y utilizaba la risoterapia para ayudar a aliviar el dolor. Se me hacía un personaje bueno y amable, pero de ninguna forma un ser revolucionario. Pero tenía curiosidad y decidí ir de todos modos.

Hoy, después de haberlo visto y aprendido de su vida, su obra y su pasión me doy cuenta que la película no le hizo justicia. Patch es un revolucionario del amor que denuncia vehementemente los abusos contra las mujeres, los niños y la naturaleza. Y va con sus seguidores donde se cometen estos abusos, llevando con él amor, risa y compasión.

Cómo todos los grandes seres humanos, hay un momento clave en sus vidas que los mueven a la acción. En su caso sucede el 28 de agosto de 1963 cuando a los 18 años, está buscando el sentido de la vida, y asiste a un discurso, que es probablemente uno de los más poderosos que se hayan dictado. Se trata del discurso “I have a dream” (Yo tengo un sueño) de Martin Luther King Jr. que pronuncia en las escalinatas del Monumento a Lincoln en Washington DC. En ese momento Patch decide que él también está llamado a ser un revolucionario. Solo que en su caso será iniciar una revolución de amor a través de la medicina, la risa y la compasión.

Me inspiró su tenacidad. Lleva 28 años viajando de 250 a 300 días al año llevando su mensaje de amor a más de 50 millones de personas en 70 países.

Se pone su nariz roja y va a donde otros no quieren ir. Por ejemplo, en 1985 cuando había la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética decide crear una campaña llamada “Hay que amar al enemigo” que sin duda incomodó a los políticos su era, y empieza a llevar a gente a Rusia para crear un puente de amor entre las dos naciones. Después dice: pongámonos nuestra nariz roja y desafiemos el embargo; vámonos a Cuba. Ahora, vámonos dónde está la guerra y se van a Afganistán y después a los campos de refugiados en Pakistán y a los orfanatos en Bosnia-Herzegovina… También van a Haiti justo después del terremoto y a Sri Lanka después del tsunami.

El año pasado él y sus seguidores llevaron su misión de amor a Guatemala, Ecuador, Sicilia, Perú, el Amazonas, Costa Rica, Palestina, Brasil y Rusia.

Hoy Patch Adams tiene 70 años y dice que en los últimos 50 años no se ha enfermado ni una sola vez. El secreto de la salud: ser feliz y hacer una hora y media de ejercicio todos los días.

Todos los días Patch es pone su nariz roja de payaso y detrás de ella dice y hace las cosas que el mundo desesperadamente necesita entender. Hay que sacudir nuestra indiferencia. Abrazar al que sufre y ayudar a aliviar su dolor, hacerle sentir importante, amado y seguro. Sea en las zonas de guerra, los campos de refugiados o en los hospitales donde los niños y niñas se están muriendo de cáncer, él está ahí para aliviar su dolor con su maravillosa risa, cuidado y compasión.

Él calcula que ha estada al lado del lecho de muerte de 10 mil personas, cuando más lo necesitan.

A lo largo de sus 29 años de conferencista ha estado frente a 50 millones personas y a todas les ha preguntado: ¿Que es lo más importante en tu vida? Y el 99.9% han respondido: el amor. Y sin embargo, es un tema que no se enseña en la escuela o incluso en la facultad de medicina. Por lo tanto él propone una fórmula sencilla para cambiar el mundo. Establecer como parte del plan de estudios, el tema de la inteligencia transformadora del amor. Específicamente él dice: enseñemos una hora diaria la cátedra de amor en todas las escuelas del mundo, y a lo largo de 12 años de formación, sin duda cambiaremos el criterio colectivo de la sociedad. Brillante.

En conclusión. Me inspiró Patch Adams. Y quiero inspirarte a ti también a abrir tu corazón. A tener hoy un gesto amable con alguien que necesita de tu amor. A lo mejor hay una persona mayor en tu vida, que una simple llamada o vista tuya puede iluminar su día. O que tal simplemente una palabra amable a una persona que está teniendo un mal día. Son las pequeñas acciones positivas, repetidas una y otra vez a lo largo de los años que transforman al mundo. Por lo tanto te invito hoy a llenarte de luz, compasión y alegría e iniciar hoy mismo tu propia revolución de amor. Ten un gran día.

Cómo ser un gran director

En el futuro habrá dos tipos de empresas: las humanas y las muertas.

¿Por qué digo esto? Resulta que muchos de los preceptos que nos enseñaron en las escuelas de negocios son obsoletos. Lejos de añadir valor, lo destruyen. Hoy se ve cada vez con mayor claridad que las empresa cimentadas  en los principios humano florecen y las obstinadas en perpetuar el modelo mecánico y voraz del siglo pasado, perecen.

El director que se comporta como una niñera mandamás es arcaico. El presionar, poner a la gente a competir y enfocar todo alrededor del dinero, crea un ambiente tóxico que amenaza la viabilidad del negocio.

Para sobresalir en la actualidad la empresa tiene que ser un lugar positivo, donde a la gente le encanta ir a trabajar y dar lo mejor de sí misma.

Por eso los directores generales más exitosos del momento están reinventado la profesión. Ya no quieren ser las niñeras mandamás que crean cuellos de botella, sino que quieren crear empresas donde los seres humanos pueden florecer.  Han encontrado que la mejor forma de disparar la productividad es a través de alinear la visión de todos y cada uno de los integrantes de la empresa hacia un fin común que une, inspira y motiva a la acción. También se han dado cuenta que para salir adelante hay que formar y facultar a su gente para que crezca y asuma cada vez más responsabilidad.

Otro cambio importante es que ya no hacen planes detallados a largo plazo o evaluaciones anuales de desempeño. Hoy en un mundo tan dinámico los mejores directores están fijando objetivos quincenales y facultando a su gente para que desarrollen y ejecuten la estrategia. Luego cada 15 días hacen un corte y evalúan qué paso. La finalidad es ver lo que está funcionando bien e intensificarlo, al igual que identificar obstáculos y poder eliminarlos oportunamente antes de que se vuelvan un problema.  A diferencia de los planes a largo plazo que casi siempre están alejados de la realidad, esta metodología está anclada en ella, lo cual permite impulsar un crecimiento cada vez más dinámico, rentable y sostenido.

Me fascinan los testimoniales de gente que trabaja en este tipo de empresa. Por ejemplo un colaborador de Facebook dice: “¡Me encanta trabajar aquí! Puedo tener un impacto en el mundo, trabajando al lado de gente súper inteligente.” ¡Sin duda motivador!

Un estudio hecho por La Universidad de Harvard encontró que los colaboradores en este tipo de empresa son 16% más productivos, 32% más comprometidos, sufren 125% menos desgaste y están 46% más satisfechos con su trabajo.

¿Entonces cuál es la fórmula? Se requieren tres componentes para integrar equipos felices de alto desempeño: autonomía, maestría y un sentido de propósito. Esto es, el colaborador necesita sentir que está en control de su destino, que está avanzando y que está contribuyendo a algo más grande que él.

Un sentido de propósito da energía y hace feliz. Y este es un punto muy importante, en cuanto a la viabilidad del negocio. Una empresa es un organismo vivo y la felicidad o infelicidad de sus integrantes es el mejor indicador de éxito o fracaso a futuro. Así es, el medir el nivel de felicidad permite proyectar mejor la inercia hacia delante, que los indicadores financieros tradicionales que sólo miden tendencias hacia atrás.

En resumen.

El gran director ya no quiere ser una niñera mandamás, sino un creador de vida empresarial. Entiende que la empresa es un organismo vivo y dinámico, que requiere para crecer y florecer de gente con autonomía, maestría y un sentido de propósito.

A mis amigos y amigas directores les quiero recordar que en el futuro habrá dos tipos de empresa: Las humanas y las muertas. Nunca hubo mejor momento para construir una empresa a la cual les encantará ir a trabajar. Este es su momento. Toma las riendas y a trascender.

Escucha aquí el comentario transmitido el 2 de septiembre 2015 en el noticiero “La Red de Radio Red”.

Ya inicia la población humana del universo

El 14 de abril 2015 se lanzó al espacio un nuevo telescopio cuya misión es identificar asteroides para minar. Y aunque no fue la noticia de cabecera es un acontecimiento histórico que abre la puerta a lo que se podría equiparar al inicio de la edad de hierro para la era espacial. Un acontecimiento tan trascendente que podría transformar lo que significa ser humano y nuestro lugar en el universo en los años por venir.

Este acontecimiento ilustra la nueva era que estamos viviendo. Por ejemplo ni el telescopio ni el cohete que lo está llevando a La Estación Espacial Internacional, desde la cual será puesto en órbita, pertenecen a un gobierno. Sino más bien son obra de dos de los jóvenes empresarios más visionarios y aguerridos de la actualidad. Peter Diamandis e Elon Musk. Peter es el creador de la empresa  “Planatery Resources” que en español sería Recursos Planetarios, que va a minar asteroides,  e Elon es el creador de la empresa de cohetes espaciales Space X que la NASA ha contratado para llevar recursos y astronautas a la Estación Espacial.

Hoy gracias a gente como ellos la frontera espacial se está abriendo para todo nosotros. Por ejemplo este telescopio, que se llama el ARKYD, fue financiado por gente cómo tú y yo a través de una campaña de fondeo colectivo en Kickstarter, convirtiéndolo en un recurso para la humanidad.

Pero regresando a nuestra historia sobre la importancia de los asteroides.

Hace 10 años una misión japonesa fue a un asteroide. Aterrizó sobre él, tomó muestras y regresó a la tierra.

Y el pasado 12 de noviembre los Europeos lograron aterrizar la sonda espacial Rosetta sobre un cometa.

Hoy ya se han clasificado más de 1,200 asteroides que pasan cerca de la tierra y se estima, gracias a lo que hemos aprendido del Rosetta, que el agua que hay sobre la tierra nos llegó gracias a los asteroides que se estrellaron contra nuestra bola de fuego cuando apenas el planeta se estaba formando.

Es alucinante la inmensa cantidad de recursos que se encuentran en los asteroides. Desde grandes cantidades de oro y platino hasta fuentes inimaginables de oxigeno e hidrógeno. Estamos hablando de que en el espacio exterior se encuentran en abundancia los dos elementos básicos que pueden dar sustento a la vida humana fuera de la tierra: Aire para respirar y agua para beber.

Esta revelación es tan importante  que los científicos ahora nos dicen que gracias a los asteroides nuestro futuro en el sistema solar está asegurado.

La empresa Planetary Resources está diseñando naves espaciales robóticas equipadas con sofisticados sistema de extracción para explorar y minar los asteroides. Por ejemplo el vacío del espacio es un medio perfecto para extraer y transportar vapor de agua de los asteroides. Porque una vez que lo extraes utilizas el frío del espacio exterior para convertirlo en hielo y transportarlo fácilmente.

¿Te imaginas cuando lleve la primera dotación de agua de asteroide a la Estación Espacial Internacional para que los astronautas tengan que beber? Pues falta poco!!!

Pero agárrate bien, porque esto es sólo el principio. Hay asteroides ricos en hierro, níquel y cobalto, que nos proveerán de la materia prima para poder construir habitas en el espacio exterior, utilizando impresoras de tercera dimensión. Por lo tanto lo único que vamos  a tener que hacer es enviar la impresora al espacio y alimentarla de recursos que ya están ahí.

En resumen. El lanzamiento del 14 de abril 2015 del telescopio ARKYD da el banderazo al inicio de la minería de asteroides, lo cual puede ser un parte aguas en la historia de la humanidad. Estamos hablando de que por la primera vez podemos vislumbrar con un alto grado de certidumbre como asegurar el sustento de la vida humana fuera de la tierra y con ello los próximos pasos para poblar el universo.

Escucha aquí el comentario transmitido el 15 de abril 2015 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez en Radio Red.

Mensaje Inicio 2015: ¡Tú y yo tenemos que fortalecer el tejido social!

Al iniciar el 2015 hay muchas cosas en el entorno que no te gustan ni a ti, ni a mí. Cosas que pesan sobre la conciencia colectiva e individual y que provocan un sentimiento de desánimo e impotencia. La pregunta es, qué podemos hacer al respecto.

Hoy te quiero proponer una alternativa desde mi óptica muy personal. Hoy te invito a fijar nuestra atención en lo que podemos cambiar en nosotros y en nuestras empresas.

La verdad es que tenemos mucho más poder de lo que nos imaginamos para cambiar lo que no nos gusta, si simplemente nos exigimos poner el ejemplo.

Al convertirnos en personas que no se dejan vencer ante la adversidad y que por lo contrario la utilizamos para fortalecernos y exigirnos aun más, damos un ejemplo que arrastra, que inspira y que motiva a la acción. Por lo tanto, para cambiar lo que no nos gusta en nuestro entorno, hay que empezar por ser aquella persona que deseamos ver en los demás.

Todo en la vida parte de principios. Por lo tanto, me gustaría compartir dos contigo para convertirte una persona ejemplar. El primero es que hay que estar fuertes y sanos. Por lo tanto hay que tomar en serio nuestra condición física y cuidar nuestra salud. El segundo es que para poder poner el ejemplo, tenemos que convertirnos en personas cada vez más valiosas para nuestro clientes, familias y sociedad, por lo tanto también tenemos que tomar en serio y dedicarle tiempo a nuestra formación profesional.

Ahora, si somos empresarios es indispensable inyectarle vida al negocio. Hay que darle un sentido trascendente que explica porque existimos y cómo añadimos valor real profundo y duradero a nuestros clientes, empleados y sociedad. Son los valores y la visión de futuro compartida que se convierten en el vínculo que le da sentido al trabajo. Son los valores y el sentido de trascendencia  que inspiran a los colaboradores a dar lo mejor de si mismos y a cuidar la empresa como si fuese suya.

Y es aquí donde surge la magia. Al integrar a personas fuertes en empresas coherentes se establecen las bases para una gran nación. Es un verdadero ganar-ganar-ganar que contagia de esperanza a la sociedad y motiva a los clientes a favorecer a las empresas coherentes que les permiten a ellos también ser parte de la solución.

Además al convertirte en una empresa que ejemplifica los principios de resiliencia, crecimiento, propósito y visión motivas a otros empresarios a hacer lo mismo. Y una persona a la vez, una empresa a la vez, se ira sumando, construyendo y fortaleciendo una conciencia colectiva de propósito, alto desempeño y unidad que transformaran a México en el país de primer mundo que todos deseamos.

Sé que la situación está difícil. Sé que hay fuerzas adversas. Sé que nos va costar trabajo. ¿Pero hay otra salida? Es el momento de crecer al reto. Es el momento de trabajar dentro del ámbito donde tenemos la capacidad te influir. Es el momento de fortalecer el tejido social.

En conclusión.

Hay que empezar por fortalecernos individualmente. Tomar responsabilidad por nuestra formación profesional, por nuestra salud y por no dejarnos vencer por la adversidad.

También, hoy más que nunca, necesitamos hablar de valores en nuestras empresas y fortalecer el tejido social dentro del ámbito en el cual tenemos una injerencia directa. Este es el momento en el cual, desde el presidente de la empresa hasta el último empleados tienen que compartir el sentido trascendente del trabajo y asumir su responsabilidad para trabajar duro, crecer, y juntos prosperar como individuos, empresa y sociedad.

Ya inició el 2015. Les invito a que hagamos de él, el año del despegue. El año en el que enfrentamos las ideas que nos estaba desanimando y encontramos como enfrentarlas desde una nueva óptica. Una óptica de un optimismo realista, donde cada uno de nosotros, desde nuestras respectivas trincheras, trabajamos duro poniendo el ejemplo que fortalecerá el tejido social. Un ejemplo de tenacidad, resiliencia, colaboración y valores sobre los cuales edificar la gran nación que necesitamos.

Escucha aquí el comentario que transmití el 6 de enero 2015 en el noticiero la Red de Radio Red. 

Porqué no hay que mezclar la estrategia militar y el marketing

Hoy quiero hacer un comentario sobre por qué creo que las estrategias de negocios que se basan en estrategia militar son nefastas.

Para los que no están familiarizados con el lenguaje de la mercadotecnia es muy normal que los mercadólogos utilicen términos militares. Por ejemplo, van a lanzar una campaña, aplastar a la competencia y conquistar al mercado.

Y todo esto se les hace normal. Sin embargo no debería de ser así.

La acción militar corresponde a una función básica de un gobierno: velar por la seguridad de sus ciudadanos ante la eventualidad de que un grupo contrario pierda la cerrazón y los quiera atacar.

Aunque la guerra es una manifestación primitiva y brutal, desafortunadamente todavía tiene su lugar dentro de la dinámica humana. El problema es querer aplicar los principios de la guerra a los negocios.

El fin de la guerra es ganar a toda costa. Se basa en que siempre hay un ganador y un perdedor y que todo se vale con el fin de lograr el objetivo. O sea, que el fin justifica los medios. Y entre los libros más importantes sobre el tema está  “El arte de la guerra” de  Sun Tzu que ha sido el libro de cabecera para grandes generales como Mao Tse-Tung y Colin Powell, al igual que es lectura obligada para todos los agentes de la CIA de Estados Unidos y estudiantes en escuelas de negocios. En este libro aprendes el arte del engaño, la importancia de las alianzas y cómo atacar las debilidades de tu enemigo.

Y todo esto suena muy bien al hombre de negocios oportunista. A caso no son los objetivos de los negocios ganar a toda costa. Pues si y no. Hay que ganar, pero no a toda costa. Cuando se toma el concepto de la guerra y se aplica a los negocios se desvirtúa el sentido profundo del quehacer empresarial. La finalidad de un negocio es generar utilidad para los inversionistas a través de añadir valor real, profundo y duradero a los clientes, los empleados y la sociedad, mientras se respeta y se cuida la tierra.

Cuando un buen ser humano va a la guerra es capaz de perder la razón y hacer cosa terribles. La guerra apela a nuestros instintos más primitivos que compartimos con los reptiles. Instintos como el miedo, la agresión y la territorialidad e incluso la guerra lleva a muchos a cometer actos de barbarie como la violación y el asesinato a sangre fría. Toda esta dinámica toca al ser humano en su escénica más profunda y deja a muchos veteranos de guerra con una cruda moral, que los turba de por vida.

Por eso es tan importante entender la finalidad del quehacer humano. Estamos aquí para generar valor real, profundo y duradero. Y para ello se requieren una serie de principios diferentes a los del arte de la guerra.

El haber aplicado los principios del arte la guerra al ámbito de los negocios nos ha llevado a cometer actos de barbarie en contra la naturaleza y otros seres humanos. Actos que yo creo nos afectan como raza humana y que al igual que el veterano de guerra que regresa turbado de la campaña, nosotros  los ciudadanos comunes y corrientes también estamos sufriendo las consecuencias de actos contra natura que nos crean un malestar latente.

En los negocios, a diferencia del arte de la guerra, no debe haber un ganador y un perdedor, ni debe considerarse que el fin justifica los medios. En un verdadero negocio todo el mundo gana, desde los inversionistas hasta los clientes, empleados y sociedad, y esto se hace sin lastimar a la tierra.

Cuándo no se respeta este principio y se extrae del sistema más valor que el que se genera, vemos fenómenos como la caída de la bolsa del 2008.

En este momento estamos llamados a una nueva revolución industrial donde los empresarios generan verdadero valor para todas las partes involucradas.

Uno de los primeros lugares para empezar es con nuestra relación con la naturaleza. No estamos en guerra con ella, no es un rival a conquistar, ni tampoco es el gran botín. La naturaleza es a la vez nuestro proveedor y clientes.

Se me hace una actitud temeraria pensar que la tierra nos pertenece, que es algo que se puede comprar y vender o que por medio de la guerra se le puede arrebatar al vecino y que una vez que se posee, se puede explotar impunemente.

Déjenme darles unas cifras de las consecuencias de ver la tierra no como proveedor y cliente, sino como botín. Hoy uno de cada cuatro mamíferos está en peligro de extinción. El 90% de todos los grandes peces del mar han desaparecido. Y más de la mitad de todos las grandes ríos del mundo están envenenados porque arrojamos en ellos desechos industriales sin tratar.

Permíteme poner esto en un contexto mucho más cercano. La organización mundial de la salud reporta que en la Ciudad de México más de un millón de personas sufren de enfermedades respiratorias crónicas y que cada año esto está matando a 6,400 de nosotros.

La nueva revolución industrial necesita estar basada en un modelo de negocio que imita la naturaleza. Ella no contamina o desperdicia. Ella engrana, recicla y alimenta.

Ha llegado el momento de la reconciliación. De entender que la tierra está viva y que somos parte de ella y ella es parte de nosotros.

Para darle la vuelta  a las grandes amenazas que están latentes, hay que emprender una acción concertada entre empresarios, instituciones, academia y ciudadanía. Y la buena noticia es que hoy ya existen los medios para empezar a enfrentar y a resolver los estragos.

Fácil no será. Hay intereses muy arraigados. Sin embargo, desde mi punto de vista es posible.  Hay que empezar por cambiar el diálogo del énfasis de lo que está mal en el mundo, a lo que está bien. Pasar del miedo a la esperanza. Y es importante no satanizar al empresario. La inmensa mayoría de nosotros hemos hecho lo mejor que hemos podido con la información que teníamos a la mano.

Al mirar a mi alrededor veo a tanta gente buena que comparte con nosotros la misma preocupación y que está empeñada en transformar los grandes retos que nos amenazan, en las grandes oportunidades del Siglo XXI. Estos nuevos empresarios están inmersos en energías limpias, en cómo resolver los grandes retos de la alimentación, la salud y la educación al igual en cómo integrar a los más pobres de los pobres a la economía formal.

Una persona que ejemplifica al nuevo empresario coherente, prospero y humano es Peter Diamandis. Él junto con Ray Kurzweil fundaron la Universidad “Singularity” para abrir el diálogo al más alto nivel sobre cómo utilizar tecnología de punta para resolver los grandes retos de la humanidad.

Por otro lado Peter creo la fundación “The XPRISE” para incentivar la innovación. Aquí se otorgan premios de millones de dólares a cualquiera persona que presente una innovación que impacte positivamente a la humanidad.

Por ejemplo, este mes lanzaron un nuevo reto: un premio de $15 millones de dólares para quien desarrolle un programa que permita a jóvenes aprender por si mismos a leer, a escribir y a dominar los principios básicos de la aritmética. 

En el consejo del XPRISE se encuentran otros brillantes emprendedores que también están encabezando la segunda revolución industrial. Entre ellos destacan Elon Musk, James Cameron, Larry Page y Dean Kamen.

Se ve el camino a un mundo sustentable. Y no son los principios de la guerra que van a resolver los grandes retos la humanidad, sino una colaboración inteligente que respeta la tierra, y añada valor profundo a los clientes, empleados y sociedad. Este es nuestro momento. ¡Intégrate YA!

Escucha aquí el comentario transmitido el 1 de octubre 2014 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez en Radio Red.