Como amar la tecnología sin caer en su tiranía

Hoy quiero hablar de como la computadora se ha liberado del escritorio e incluso del bolsillo para colocarse en nuestra muñeca. Y hacer una reflexión sobre cómo capitalizarla y al mismo tiempo, conservar nuestra identidad.

Con el lanzamiento de Apple Watch, se dio este año un pequeño, pero importante paso hacia la integración cotidiana de la tecnología a nuestra vida. Se trata de una computadora que nos ponemos sobre el cuerpo y con ello nos acercamos un paso más hacía lo que Ray Kurzweil llama “la singularidad”, o sea el momento en el cual se fundirá la biología con la tecnología.

De acuerdo con su teoría, la tecnología pasará rápidamente de ser algo que portamos sobre el cuerpo, a algo que está dentro del cuerpo y finalmente a algo que está inmerso en nuestra neocorteza cerebral. Ahora, no hay que tomar a la ligera las predicciones de Ray Kurzweil. Él ha recibido 20 doctorados honoris causa. Es el científico en jefe de Google y el futurólogo más admirado por Bill Gates.

Él predice que en 15 a 20 años la realidad virtual estará tan perfeccionada que será difícil distinguir entre el mundo físico y el mundo virtual. Pero la predicción que más me llama la atención es que para el año 2045 podremos expandir nuestra inteligencia en forma exponencial.

Específicamente él dice que vamos a poder conectar a la nube cibernética los enjambres neuronales de nuestra neocorteza cerebral para iluminar aun más nuestra conciencia. Esto significa que en 30 años, podremos resolver en nuestra cabeza, complicadas ecuaciones matemáticas, aprender a hablar un nuevo idioma y dominar un instrumento musical sin años de entrenamiento. Simplemente se requerirá conectarse a la nube y empezar a crear.

Aún faltan algunos años… sin embargo, dadas las implicaciones que conlleva la tecnología ponible es importante reflexionar a partir de hoy sobre cómo usarla a nuestro favor y cuidar de no caer en su tiranía.

A diferencia del teléfono inteligente, el Apple Watch es una computadora con una serie de sensores posados sobre la piel. Por ejemplo tiene sensores que miden nuestro pulso cardíaco al igual que sensores que detectan si estamos sentados o en movimiento.

Probablemente la funcionalidad que más me gusta del Apple Watch es algo que es a la vez sencillo y revolucionario. El reloj detecta cuando hemos estado inactivos y cada 60 minutos nos incita a ponernos de pie. Y digo que es revolucionario porque es el ejemplo perfecto de cómo la tecnología ponible lanza una nueva relación entre la biología y la tecnología que puede ayudar a volvernos más conscientes, propositivos y “humanos”.

No cabe duda que el sedentarismo nos está matando. Por eso se me hace genial que el reloj detecta cada vez que estamos sentados por más de una hora y nos manda una pequeña pulsación a la muñeca, mientras aparece en la carátula el mensaje “ya llevas un rato sentado, ponte un minuto de pie”.

Y digo que es genial porque esta pequeña aplicación tiene la capacidad de darle vida a un álter ego que trabaje a nuestro favor.

Adquirir un nuevo hábito es muy difícil porque nuestra mente instintiva está programada a pensar lo menos posible y a repetir rutinas en forma automática. Por eso, el contar con lo que me gusta llamar un mayordomo cibernético, nos puede cambiar la vida. Esta tecnología está tomando nuestro pulso y nos está estimulando con el mensaje correcto en el momento preciso para activarnos y cuidar nuestra salud. Este estímulo repetido a lo largo de los días, las semanas, los meses y los años puede desembocar en un nuevo hábito que enaltecerá nuestra inteligencia, salud y felicidad.

Imagínate que aunado al mensaje de “ponte de pie” viene una frase inspiracional cada vez que te levantas. Como por ejemplo: ya que estás de pie, sonríe, agradece y con una gran exhalación deja ir la tensión. ¡Delicioso!

Pero también es necesario aprender a conservar nuestra identidad. Hay que saber apagar la tecnología. Apagar el teléfono. Cerrar el e-mail y tener tiempo para nosotros. Tiempo para hacer trabajo que cuenta. Tiempo para leer, meditar y dedicarle tiempo de calidad a nuestros seres queridos.

Salvo que tu trabajo sea estar contestando el teléfono, lo puedes apagar y te aseguro que cualquier cosa que requiera de tu atención estará ahí esperándote cuando lo vuelva a prender.

En conclusión. Ya inició la integración de la biología y la tecnología. Hay que aprender a capitalizarla para aumentar nuestra inteligencia, salud y felicidad. Y saber cuándo prenderla y cuándo apagarla para conservar nuestra identidad.

Escucha aquí el mensaje transmitido el radio red el 14 de octubre 2015.

Anuncios

¡Hay que iniciar una revolución de amor!

Hace un par de semanas me invitaron a asistir a una conferencia de Patch Adams y no sabía si ir. La única referencia que tenía de él era la película protagonizada por Robin Williams, que presentaba a un doctor que se vestía de payaso y utilizaba la risoterapia para ayudar a aliviar el dolor. Se me hacía un personaje bueno y amable, pero de ninguna forma un ser revolucionario. Pero tenía curiosidad y decidí ir de todos modos.

Hoy, después de haberlo visto y aprendido de su vida, su obra y su pasión me doy cuenta que la película no le hizo justicia. Patch es un revolucionario del amor que denuncia vehementemente los abusos contra las mujeres, los niños y la naturaleza. Y va con sus seguidores donde se cometen estos abusos, llevando con él amor, risa y compasión.

Cómo todos los grandes seres humanos, hay un momento clave en sus vidas que los mueven a la acción. En su caso sucede el 28 de agosto de 1963 cuando a los 18 años, está buscando el sentido de la vida, y asiste a un discurso, que es probablemente uno de los más poderosos que se hayan dictado. Se trata del discurso “I have a dream” (Yo tengo un sueño) de Martin Luther King Jr. que pronuncia en las escalinatas del Monumento a Lincoln en Washington DC. En ese momento Patch decide que él también está llamado a ser un revolucionario. Solo que en su caso será iniciar una revolución de amor a través de la medicina, la risa y la compasión.

Me inspiró su tenacidad. Lleva 28 años viajando de 250 a 300 días al año llevando su mensaje de amor a más de 50 millones de personas en 70 países.

Se pone su nariz roja y va a donde otros no quieren ir. Por ejemplo, en 1985 cuando había la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética decide crear una campaña llamada “Hay que amar al enemigo” que sin duda incomodó a los políticos su era, y empieza a llevar a gente a Rusia para crear un puente de amor entre las dos naciones. Después dice: pongámonos nuestra nariz roja y desafiemos el embargo; vámonos a Cuba. Ahora, vámonos dónde está la guerra y se van a Afganistán y después a los campos de refugiados en Pakistán y a los orfanatos en Bosnia-Herzegovina… También van a Haiti justo después del terremoto y a Sri Lanka después del tsunami.

El año pasado él y sus seguidores llevaron su misión de amor a Guatemala, Ecuador, Sicilia, Perú, el Amazonas, Costa Rica, Palestina, Brasil y Rusia.

Hoy Patch Adams tiene 70 años y dice que en los últimos 50 años no se ha enfermado ni una sola vez. El secreto de la salud: ser feliz y hacer una hora y media de ejercicio todos los días.

Todos los días Patch es pone su nariz roja de payaso y detrás de ella dice y hace las cosas que el mundo desesperadamente necesita entender. Hay que sacudir nuestra indiferencia. Abrazar al que sufre y ayudar a aliviar su dolor, hacerle sentir importante, amado y seguro. Sea en las zonas de guerra, los campos de refugiados o en los hospitales donde los niños y niñas se están muriendo de cáncer, él está ahí para aliviar su dolor con su maravillosa risa, cuidado y compasión.

Él calcula que ha estada al lado del lecho de muerte de 10 mil personas, cuando más lo necesitan.

A lo largo de sus 29 años de conferencista ha estado frente a 50 millones personas y a todas les ha preguntado: ¿Que es lo más importante en tu vida? Y el 99.9% han respondido: el amor. Y sin embargo, es un tema que no se enseña en la escuela o incluso en la facultad de medicina. Por lo tanto él propone una fórmula sencilla para cambiar el mundo. Establecer como parte del plan de estudios, el tema de la inteligencia transformadora del amor. Específicamente él dice: enseñemos una hora diaria la cátedra de amor en todas las escuelas del mundo, y a lo largo de 12 años de formación, sin duda cambiaremos el criterio colectivo de la sociedad. Brillante.

En conclusión. Me inspiró Patch Adams. Y quiero inspirarte a ti también a abrir tu corazón. A tener hoy un gesto amable con alguien que necesita de tu amor. A lo mejor hay una persona mayor en tu vida, que una simple llamada o vista tuya puede iluminar su día. O que tal simplemente una palabra amable a una persona que está teniendo un mal día. Son las pequeñas acciones positivas, repetidas una y otra vez a lo largo de los años que transforman al mundo. Por lo tanto te invito hoy a llenarte de luz, compasión y alegría e iniciar hoy mismo tu propia revolución de amor. Ten un gran día.

Descubre cómo usar el teléfono celular para abatir la extrema pobreza

a todas y todos los buenos mexicanos a inspirarse en la creatividad africana para abatir la extrema pobreza.

Disfruta. Aprende. Aplica.

ENSAYO

Decía Platón que “la necesidad es la madre de la invención” y creo que en ningún lugar del mundo este dicho es más cierto que en África.

Hoy les quiero hablar de cómo África se está reinventando utilizando el teléfono celular para empoderar a su gente para salir de la pobreza extrema, y sembrar la semilla para que en México hagamos lo mismo.

Para poner en contexto la pobreza en el continente africano: Ahí viven el 60% de los más pobres de los pobres. El ingreso promedio africano, si excluimos a Sudáfrica, es de 25 pesos diarios. Eso equivale al 3% del ingreso diario promedio mexicano. ¡Escandaloso!

Sin embargo la creatividad africana está brindando una serie de soluciones impresionantes a través del teléfono celular para ayudar a su gente a salir adelante. Y no es con sofisticados teléfonos inteligentes tipo iPhone, sino con teléfonos muy sencillos que cuestan $350 pesos.

Empecemos con el sector financiero. Como los pobres no son un sector interesante para los bancos, los africanos han inventado un ingenioso sistema a través del SMS de los teléfonos para tener servicios financieros. Hoy a través de sus teléfonos cuentan con sistemas de ahorro, pueden hacer transferencias persona a persona, pagar servicios, comprar despensas e incluso recibir y pagar salarios al igual que colegiaturas.

En Kenia el 40% del Producto Interno Bruto del país pasa a través de uno de estos sistemas llamado M-PESA, que en Swahili significa dinero móvil. Las empresas que ofrecen estos servicios están haciendo el bien, BIEN. Han creado un gran negocio que genera riqueza para los usuarios y utilidad para ellos.

Pero no terminan ahí. Otros adelantos son aplicaciones (APPS) para impulsar la agricultura, la ganadería, la educación y la salud.

Tomemos por ejemplo la agricultura. Antes de que los campesinos africanos contaran con el teléfono celular para checar el precio de mercado de su cosecha, sufrían los terribles abusos de los intermediarios, que se llevaban la mayor parte de la ganancia.

Hoy empoderados con un teléfono celular y servicios como M-FARM los micro campesinos africanos están aprendiendo qué y cuándo plantar y cómo optimizar la cosecha. También el sistema les brinda alertas climáticas, precios de mercado de diferentes cosechas, al igual que un valiosísimo recurso: una base de datos de miles de compradores directos. Este acceso a información está transformando la vida de millones y millones de personas, permitiéndoles ganar el doble de lo antes ganaban, vendiendo su cosecha a través de un intermediario, y gracias a ello pasar de un ingreso de subsistencia, a un ingreso que poco a poco los va sacando de la extrema pobreza. ¡Bravo!

Otro servicio que me encantó se llama ICOW, o sea ”ivaca”, que funciona para personas con unas cuantas vacas. Aquí también para que estas personas salgan de un estado de subsistencia, simplemente necesitan producir unos cuantos litros más de leche por día y esta aplicación les enseña cómo hacerlo.
El sistema ICOW, los transforma en microempresarios enseñándoles a administrar su pequeño negocio. Por ejemplo les manda cada semana tres SMS con mejores prácticas para cuidar y aumentar la producción de sus vacas. También les da información sobre gestación y cuidado de becerros, al igual que los conecta a una red de veterinarios calificados.

Finalmente están las aplicaciones (APPS) como MEDÁFRICA, enfocadas al cuidado de la salud. Estos sistemas permiten al suscrito obtener información médica básica, aprender de dieta, monitorear síntomas de un padecimiento para poder hacer un auto diagnóstico, e incluso verificar vía SMS si un medicamento está caducado, para evitar ser estafados por gente abusiva.

En conclusión. Hay que inspirarnos en la creatividad africana. México, al igual que África tiene demasiadas personas en estado de subsistencia. Este es el momento para emprender nuevos negocios enfocados a facultar a los más pobres de los pobres con soluciones tecnológicas que los empoderen para hacer frente a los intermediarios abusivos. Este es el momento de hacer el bien BIEN y crear riqueza para todas y todos los buenos mexicanos. ¡Viva México!

Escucha aquí el audio de la transmisión en radio.

Cuesta caro no entender la Ley de Moore

En este ensayo te explico el fenómeno  de la ley de Moore que está detrás del porqué en el año 2020 tres cuartas partes de las empresas que formarán el indice de la bolsa serán empresas nuevas que hoy no conocemos.

Te ofrezco dos modalidades para disfrutar el ensayo:

  1. BLOG: Lo puedes leer aquí,
  2. VCAST: ó aún mejor verlo aquí

TRANSCRIPCIÓN

Probablemente el fenómeno más importante, disruptivo y difícil de entender de la era digital es lo que se conoce cómo la “Ley de Moore”. Esta estipula que cada dos años se duplican el número de transistor en un circuito integrado en un, al mismo tiempo que se reduce su precio a la mitad. Y digo que es difícil  de entender porque nuestra mente está programada para pensar en forma lineal, no exponencial.

Pensemos en la historia de la humanidad, hasta hace muy poco todas nuestras interacciones con el mundo eran locales y lineales. La vida de nuestros antepasados era muy local. Casi todos sucedía en un pequeño radio de unos cuantos kilómetros de donde habían nacido y no se enteraban de lo que pasaba del otro lado del mundo. Era un entorno muy lineal donde casi nada cambiaba a lo largo de los años e incluso de los siglos. 

Luego llega la era digital caracterizada por la Ley de Moore y todo cambia. Hoy nuestras vidas ya no son ni locales, ni lineales, sino que son globales y exponenciales. Hoy nos enteramos a la velocidad de la luz, o por lo menos a la velocidad del internet, de lo que está pasando en cualquier parte del mundo y el ritmo del cambio se acelera día con día.

Tomemos por ejemplo la vigencia de las empresas. De acuerdo al Profesor Richard Foster de la Universidad de Yale las empresas que formaba parte del indice de la bolsa en 1920 permanecían ahí durante unos 67 años. Hoy esa vigencia es de apenas unos 15 años y él estima que para el año 2020 tres cuartas partes de las empresas que formarán parte del indice de la bolsa serán empresas nuevas, que hoy no conocemos. Sin duda un cambio exponencial.

¿Entonces de dónde viene la Ley de Moore? Pues realmente no es un ley sino una observación que hizo el cofundador de Intel, Gordon Moore. Hace 60 años él notó que el número de transistores en un circuitos integrados se estaban duplicando cada año y predijo que esta tendencia continuaría durante los próximos 10 años. Cosa que sucedió. Después en el 1975 revisó su estimación y predijo que el número de circuitos integrados por transistor duplicarían cada 24 meses, cosa que hasta la fecha sucede. Aquí la palabra clave es “duplican”.

A diferencia del crecimiento lineal donde los números progresan de uno en uno, que es fácil de visualizar, en el ámbito exponencial los números no se suman, sino que se multiplican y crecen en forma exponencial lo cual es mucho más difícil de captar.

Para ver la engañosa que puede ser la ley de Moore, al que sigue viendo el mundo en forma lineal, te invito a que hagamos un pequeño ejercicio mental. Visualicemos un lago y un lirio acuático. Digamos que hoy es el primer día de junio y que ponemos este lirio acuático en el agua. Ahora este lirio no es un lirio cualquiera, sino que es un lirio especial, que crece en forma  exponencial. Esto es, cada día duplica de tamaño y su crecimiento va a ser tan rápido y prodigios que para el último día del mes habrá cubierto todo el lago. ¿De acuerdo?

Ahora para empezar a entender la diferencia entre el pensamiento lineal y la realidad exponencial te hago la siguiente pregunta: ¿para el día 20 que porcentaje del lago ya habrá cubierto el lirio? Recuerda, el mes de junio tiene 30 días y ya vamos al día 20.

Si eres como la mayoría de nosotros haz hecho una suma rápida en tu cabeza aplicando la lógica lineal, que va algo así:  si el mes de junio tiene 30 días y ya vamos al día 20 y el lago tiene que estar totalmente cubierto con lirios para fin de mes, que es en 10 días, pues entonces dos tercios del lago ya tendrían que estar cubiertas con lirios. ¡¿Verdad?!

Pero en el escenario de la realidad exponencial no es así. Es el día 20 y los lirios sólo han cubierto el 0.01% de la superficie del lago o sea un décimo de un por ciento del área. Todavía su efecto sobre el lago es imperceptibles. Sin embargo, lo que sucede durante los próximos 10 días es asombros y muy difícil de comprender a través de nuestra mente lineal. ¡El lago se llena! Y lo que tenemos que entender es que estamos ante un fenómeno exponencial y que por lo tanto el momento en el cual el lago se encuentra al 50%, lleno no es el día 15 sino el día 29.

Hoy el mundo se encuentra en el día 27 o 28 del mes de la disrupción digital. El efecto todavía no se ve en forma contundente. Sin embargo ya se percata que algo está pasando. Por eso es importante hacer un gran esfuerzo mental para ubicarnos en la realidad.

La ley de Moore está aquí. Simplemente ve el crecimiento exponencial en potencia y reducción en costo del iPhone que hoy tenemos en el bolsillo.  Es mil veces más rápido y un millón de veces más barato que la super computadora de los años 70.

Y Ley de Moore está a punto de irrumpir en todos los ámbitos habido y por haber.

Cómo ser un gran director

En el futuro habrá dos tipos de empresas: las humanas y las muertas.

¿Por qué digo esto? Resulta que muchos de los preceptos que nos enseñaron en las escuelas de negocios son obsoletos. Lejos de añadir valor, lo destruyen. Hoy se ve cada vez con mayor claridad que las empresa cimentadas  en los principios humano florecen y las obstinadas en perpetuar el modelo mecánico y voraz del siglo pasado, perecen.

El director que se comporta como una niñera mandamás es arcaico. El presionar, poner a la gente a competir y enfocar todo alrededor del dinero, crea un ambiente tóxico que amenaza la viabilidad del negocio.

Para sobresalir en la actualidad la empresa tiene que ser un lugar positivo, donde a la gente le encanta ir a trabajar y dar lo mejor de sí misma.

Por eso los directores generales más exitosos del momento están reinventado la profesión. Ya no quieren ser las niñeras mandamás que crean cuellos de botella, sino que quieren crear empresas donde los seres humanos pueden florecer.  Han encontrado que la mejor forma de disparar la productividad es a través de alinear la visión de todos y cada uno de los integrantes de la empresa hacia un fin común que une, inspira y motiva a la acción. También se han dado cuenta que para salir adelante hay que formar y facultar a su gente para que crezca y asuma cada vez más responsabilidad.

Otro cambio importante es que ya no hacen planes detallados a largo plazo o evaluaciones anuales de desempeño. Hoy en un mundo tan dinámico los mejores directores están fijando objetivos quincenales y facultando a su gente para que desarrollen y ejecuten la estrategia. Luego cada 15 días hacen un corte y evalúan qué paso. La finalidad es ver lo que está funcionando bien e intensificarlo, al igual que identificar obstáculos y poder eliminarlos oportunamente antes de que se vuelvan un problema.  A diferencia de los planes a largo plazo que casi siempre están alejados de la realidad, esta metodología está anclada en ella, lo cual permite impulsar un crecimiento cada vez más dinámico, rentable y sostenido.

Me fascinan los testimoniales de gente que trabaja en este tipo de empresa. Por ejemplo un colaborador de Facebook dice: “¡Me encanta trabajar aquí! Puedo tener un impacto en el mundo, trabajando al lado de gente súper inteligente.” ¡Sin duda motivador!

Un estudio hecho por La Universidad de Harvard encontró que los colaboradores en este tipo de empresa son 16% más productivos, 32% más comprometidos, sufren 125% menos desgaste y están 46% más satisfechos con su trabajo.

¿Entonces cuál es la fórmula? Se requieren tres componentes para integrar equipos felices de alto desempeño: autonomía, maestría y un sentido de propósito. Esto es, el colaborador necesita sentir que está en control de su destino, que está avanzando y que está contribuyendo a algo más grande que él.

Un sentido de propósito da energía y hace feliz. Y este es un punto muy importante, en cuanto a la viabilidad del negocio. Una empresa es un organismo vivo y la felicidad o infelicidad de sus integrantes es el mejor indicador de éxito o fracaso a futuro. Así es, el medir el nivel de felicidad permite proyectar mejor la inercia hacia delante, que los indicadores financieros tradicionales que sólo miden tendencias hacia atrás.

En resumen.

El gran director ya no quiere ser una niñera mandamás, sino un creador de vida empresarial. Entiende que la empresa es un organismo vivo y dinámico, que requiere para crecer y florecer de gente con autonomía, maestría y un sentido de propósito.

A mis amigos y amigas directores les quiero recordar que en el futuro habrá dos tipos de empresa: Las humanas y las muertas. Nunca hubo mejor momento para construir una empresa a la cual les encantará ir a trabajar. Este es su momento. Toma las riendas y a trascender.

Escucha aquí el comentario transmitido el 2 de septiembre 2015 en el noticiero “La Red de Radio Red”.

¿Será Bitcoin el futuro del dinero?

Hoy quiero hablar de las nuevas monedas criptográficas tipo Bitcoin y analizar con ustedes cómo es posible que funcionen como divisa si no  son emitidas por una institución financiero o una entidad gubernamental.

Todo apunta a lo que hoy se conoce como “la economía de la reputación”. Cada vez más la viabilidad de una empresa, una institución o incluso de un profesionista dependerá de la calificación que le otorguen sus clientes, sus colaboradores y la sociedad en general.   Una buena calificación atraerá mucho negocio y una mala alejará al mercado.

Entonces para entender la viabilidad de sistemas financieros alternos me puse a investigar cual es la reputación de las instituciones financieras y gubernamentales y encontré un estudio reciente, realizado por el conglomerado mediático Viacom quien es dueño de Paramount, MTV y DreamWorks.

El estudio se llama el “Índice Disruptivo Generación Milenio” y recoge las opiniones de los jóvenes nacidos entre 1983 y 2004, sobre cuánta confianza le tienen a las diferentes industrias. En él se encuentra que este grupo desconfía de la industria financiera. Específicamente el 71% dice que prefiere ir al dentista que escuchar el “choro” de su banco.

Ahora,  es importante tener en cuenta que en los próximos cinco años este grupo conformará la mitad de toda la fuerza laboral. Otro dato relevante es que el 73% piensa y les entusiasma la idea, de que las innovaciones financieras vendrán de empresas fuera del sector;  como Google, Apple, Amazon y Square.  Incluso el 33% dice que en los próximos cinco años ya no van a necesitar para nada un banco. ¡Qué fuerte!

Y traigo todo esto a colación porque si la confianza en los bancos y en los gobiernos está a la baja, entonces suena razonable que pueda surgir una alternativa para llenar ese vacío. Y parece que Bitcoin va por ahí. “Bitcoin” es un nuevo tipo de moneda cibernética que nace en el 2009 y se intercambia entre persona y persona sin la necesidad de una autoridad central o de un banco. Es lo que se conoce como una criptomoneda. Y la confianza se obtiene gracias a su aparente alto nivel de seguridad, el registro único y permanente de cada transacción y el número limitado de “monedas” electrónicas emitidas.

Actualmente el mercado de Bitcoin es relativamente pequeño. Vale sólo 3,900 millones de dólares. Sin embargo las criptomonedas están teniendo un gran auge. Actualmente ya hay 606 diferentes versiones y el New York Stock Exchange está viendo cómo crear una bolsa nueva para fomentar su desarrollo.

Entre los promotores en esta nueva moneda está el multimillonario Bill Gates quien dice que Bitcoin es la proeza de la tecnología. A él le preocupa la gente más necesitada y desprotegida del mundo y el alto costo de hacerles llegar dinero. Explica que a través  de este nuevo medio de intercambio, se reducirá radicalmente el  tiempo y el costo de distribución. Por ejemplo como es un medio electrónico la entrega del recurso es instantáneo y al ser un intercambio persona a persona desaparecen las altas comisiones de los intermediarios financieros al igual los costos asociados al tipo de cambio. Wow.

Pero no es simplemente la rapidez y el costo lo que está entusiasmando a los visionarios, sino la extraordinaria flexibilidad que ofrece este medio electrónico para brindar un sin fin de servicios financieros. Entre ellos están el micro-pago, los fondeos colectivos y los cobros automatizados entre muchos más que todavía ni imaginamos.

Y es por eso que vemos a inversionistas como Sir Richard Branson de Virgin invertir en Bitpay y  a Ricardo Salinas Pliego de Banco Azteca y Electra invertir en Bitreserve.

Regresando al asunto de la confianza, hoy tres de los países más golpeados por crisis económicas internas: Grecia, Argentina y Venezuela, rápidamente están adoptando Bitcoin. Como dice el ex-vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, Bitcoin es una excelente forma de despolitizar el dinero. Sin duda estamos viviendo en tiempos interesantes.

Y finalmente en  México, el intercambio de Bitcoin es muy pequeño pero ya existen empresas como Bitso que están ofreciendo plataformas sencillas para comprar y vender criptomonedas. Su tirada, posicionarse como una alternativa más rápida y barata para el envío de remesas de Estados Unidos a México.

En resumen. Conforme disminuye la confianza en las instituciones financieras y gubernamentales aumenta la oportunidad para crear una nueva moneda universal. Una que sea ubicua, segura, transparente y democrática. Aún no estamos ahí. Pero muchas de las mentes más prodigiosas del momento se están desvelando para convertirla en realidad.

Escucha aquí el comentario transmitido el 19 de agosto 2015 en el noticiero “La Red de Radio Red”.

Porqué las impresoras 3D van a disparar la segunda revolución industrial

Al igual que Internet democratizó los medios, las telecomunicaciones y la industria editorial, las impresoras 3D van a democratizar la manufactura y  poner de cabeza muchos de los preceptos del mundo industrial. Podríamos decir que estamos entrando a la era de la segunda revolución industrial.

Pero primero ¿Qué es una impresora 3D? Una impresora 3D es como las impresoras de papel sólo que en vez de imprimir una delgada capa de tinta sobre papel, imprime pequeñas capas de material, una sobre otra para crear piezas en tercera dimensión.

Entonces ¿Qué va a cambiar la segunda revolución industrial?

Antes crear un nuevo producto implicaba una inversión millonaria entre el diseño, los moldes y la maquinaria. La única forma de ganar dinero en el mundo industrial era invirtiendo cantidades exorbitantes para echar a andar la fábrica y después vender grandes volúmenes del producto para alcanzar las economías de escala.

Pero todo eso está a punto de cambiar. Durante la segunda revolución industrial una persona con talento va a poder diseñar desde su computadora un nuevo producto e imprimir un prototipo físico en su casa con una pequeña impresora 3D para palparlo e irlo ajustando hasta tener exactamente el modelo que desea. Después va a mandar el archivo digital por Internet a una fábrica que produce pedidos en pequeñas cantidades. Y unos días después el emprendedor recibirá vía mensajería el producto terminado para poder probarlo en el mercado. ¡Revolucionario!

En este nuevo mundo se transforman los cotos de poder. El ser industrialista ya no será prerrogativa de los grandes capitales y de los gobiernos. Sino simplemente se requerirá tener talento para crear algo valioso que el mercado aprecie y utilizar las nuevas herramientas de producción que se tienen a la mano.

En los próximos 10 a 15 años las impresoras 3D serán tan baratas y buenas como las impresoras de papel de hoy. Sólo que éstas nos imprimirán un sin fin de cosas útiles para la vida diaria. Desde utensilios y joyería hasta comida y aparatos eléctricos. Así es, hasta van a poder imprimir circuitos integrados para que podamos crear nuestros propios electrónicos en casa.

Por otro lado iremos viendo surgir una nueva clase de artesano industrial que creará productos exclusivos para atender a selectos mercados que buscan distinción. Este nuevo mundo ofrecerá un sin fin de oportunidades para gente talentosa, para crear empresas exitosas alrededor de las cosas que les encanta hacer.

Para concluir me gustaría hablar un poco sobre las bondades del sistema de la producción en tercera dimensión.

Probablemente la más importante es que es un sistema de producción muchísimo más limpio y racional que el modelo industrial tradicional. Hoy, en la producción industrial se desperdicia hasta del 90% de materia prima en el proceso de fabricación. Con las impresoras 3D que construyen el producto capa por capa, casi no hay desperdicio. ¡Maravilloso!

También desde un aspecto mecánico es revolucionario. Como es un proceso electrónico, le da lo mismo a la máquina hacer una pieza sencilla o complicada. Por lo tanto va a costar lo mismo imprimir una forma sencilla que una extremadamente compleja. Esto va a bajar radicalmente el costo de producir componentes de alta tecnología.

Pero probablemente la característica más interesante de los productos hechos en impresoras 3D es que no van a requerir ensamblaje. Escuchaste bien, no van a requerir ensamblaje. La impresora va a imprimir el producto terminado. Por lo tanto va a desaparecer la línea de producción. Wow.

En resumen:

Las impresoras 3D van a democratizar la producción, aplanando el mercado para que toda persona con talento e iniciativa pueda participar en el mundo de la manufactura. 

Te invito a aprender más acerca de estas nuevas tecnologías y a ser uno de los emprendedores que impulsa la segunda revolución industrial. ¡Adelante!

Escucha aquí el comentario transmitido en el noticiero La Red de Radio Red con Sergio y Lupita el 22 de julio 2015.