Mensaje Navidad 2015: Pon el mundo a vibrar

En este mensaje navideño te explico porqué lo importante no es dar el regalo más caro, sino el más valioso, y te enseño como incendiar la magia del amor fuerte y sincero que pone al mundo a vibrar.

https://www.youtube.com/embed/um14-hz2ZNI” ¡Disfruta!

TRANSCRIPCIÓN

Mi papá siempre me decía, hijo, el dar es el doble de placentero que recibe, porque al dar tienes el placer de dar, más el placer de la persona que recibe. ¡Gracias Papi por el regalo de sabiduría que me ha enriquecido mi vida!

Por lo tanto hoy, en la víspera de Navidad te quiero hablar del placer de dar. Lo que es más te quiero hablar de aquella magia que surge cuando damos algo del fondo de nuestro corazón.

Y entonces surge la pregunta. ¿Cuál es el mejor regalo? Pues contrario a lo que nos quieren hacer creer, que entre más caro el regalo mejor, el mejor regalo no tiene que ver con su precio, sino con el valor que se le atribuye.

Incluso déjame ir aún más lejos y decirte que el mejor regalo puede ni ser algo material.

¿Quieres hacer un regalo memorable? Entonces, regala un profundo interés en el ser de la otra persona. Qué te sienta. Que te vibre. Que tu presencia llene la casa de luz y que tu atención enamore y haga al otro brillar.

¡El regalar cosas es fácil! Pero si realmente quieres hacer un regalo que se recuerde, que se distingue y que trascienda, entonces regala amor. Envuélvelo en unas palabras deliciosas, cuidadosamente escogidas, entregadas con dulzura y con pasión. Y acompáñalas de un abrazo de oso, profundo y liberador. Se trata de crear un evento que se eternice en la memoria, uno que se tatúe en el corazón.

Los momentos mágicos de la vida son aquellos que tocan el alma y generan una emoción tan pura, bella y cristalina que se fijan en la conciencia y perduran para siempre. Si los puedes realzar con un bello objeto, perfecto. Pero no es el objeto, sino es la magia del sentido profundo de la ocasión que cala y deja huella.

Entonces, esta Navidad no te preocupes por dar el regalo más caro, ocúpate por dar el regalo más valioso. Ese que te exige crecer en tu capacidad de dar de ti mismo. De ser una persona extraordinaria. Un ser de luz, lleno de amor, cuya sola presencia ilumina a los que están a tu alrededor. Y que a la vez les da alas para crecer, dar y amar en reciprocidad.

Finalmente tú eres el regalo más preciado. Es tu pureza de espíritu. Es la belleza de tu alma. Es la esencia de tu amor que transforma, que ilumina, que distingue, que trasciende y que perdura.

En resumen

En esta Navidad no te preocupes por dar el regalo más caro, sino por dar el más valioso. Crece en tu capacidad de darte a los demás. Enciende la magia del amor fuerte y sincero y pon al mundo a vibrar.

Feliz Navidad. Merry Christmas. Y Joyeux Noël.

¡Hay que iniciar una revolución de amor!

Hace un par de semanas me invitaron a asistir a una conferencia de Patch Adams y no sabía si ir. La única referencia que tenía de él era la película protagonizada por Robin Williams, que presentaba a un doctor que se vestía de payaso y utilizaba la risoterapia para ayudar a aliviar el dolor. Se me hacía un personaje bueno y amable, pero de ninguna forma un ser revolucionario. Pero tenía curiosidad y decidí ir de todos modos.

Hoy, después de haberlo visto y aprendido de su vida, su obra y su pasión me doy cuenta que la película no le hizo justicia. Patch es un revolucionario del amor que denuncia vehementemente los abusos contra las mujeres, los niños y la naturaleza. Y va con sus seguidores donde se cometen estos abusos, llevando con él amor, risa y compasión.

Cómo todos los grandes seres humanos, hay un momento clave en sus vidas que los mueven a la acción. En su caso sucede el 28 de agosto de 1963 cuando a los 18 años, está buscando el sentido de la vida, y asiste a un discurso, que es probablemente uno de los más poderosos que se hayan dictado. Se trata del discurso “I have a dream” (Yo tengo un sueño) de Martin Luther King Jr. que pronuncia en las escalinatas del Monumento a Lincoln en Washington DC. En ese momento Patch decide que él también está llamado a ser un revolucionario. Solo que en su caso será iniciar una revolución de amor a través de la medicina, la risa y la compasión.

Me inspiró su tenacidad. Lleva 28 años viajando de 250 a 300 días al año llevando su mensaje de amor a más de 50 millones de personas en 70 países.

Se pone su nariz roja y va a donde otros no quieren ir. Por ejemplo, en 1985 cuando había la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética decide crear una campaña llamada “Hay que amar al enemigo” que sin duda incomodó a los políticos su era, y empieza a llevar a gente a Rusia para crear un puente de amor entre las dos naciones. Después dice: pongámonos nuestra nariz roja y desafiemos el embargo; vámonos a Cuba. Ahora, vámonos dónde está la guerra y se van a Afganistán y después a los campos de refugiados en Pakistán y a los orfanatos en Bosnia-Herzegovina… También van a Haiti justo después del terremoto y a Sri Lanka después del tsunami.

El año pasado él y sus seguidores llevaron su misión de amor a Guatemala, Ecuador, Sicilia, Perú, el Amazonas, Costa Rica, Palestina, Brasil y Rusia.

Hoy Patch Adams tiene 70 años y dice que en los últimos 50 años no se ha enfermado ni una sola vez. El secreto de la salud: ser feliz y hacer una hora y media de ejercicio todos los días.

Todos los días Patch es pone su nariz roja de payaso y detrás de ella dice y hace las cosas que el mundo desesperadamente necesita entender. Hay que sacudir nuestra indiferencia. Abrazar al que sufre y ayudar a aliviar su dolor, hacerle sentir importante, amado y seguro. Sea en las zonas de guerra, los campos de refugiados o en los hospitales donde los niños y niñas se están muriendo de cáncer, él está ahí para aliviar su dolor con su maravillosa risa, cuidado y compasión.

Él calcula que ha estada al lado del lecho de muerte de 10 mil personas, cuando más lo necesitan.

A lo largo de sus 29 años de conferencista ha estado frente a 50 millones personas y a todas les ha preguntado: ¿Que es lo más importante en tu vida? Y el 99.9% han respondido: el amor. Y sin embargo, es un tema que no se enseña en la escuela o incluso en la facultad de medicina. Por lo tanto él propone una fórmula sencilla para cambiar el mundo. Establecer como parte del plan de estudios, el tema de la inteligencia transformadora del amor. Específicamente él dice: enseñemos una hora diaria la cátedra de amor en todas las escuelas del mundo, y a lo largo de 12 años de formación, sin duda cambiaremos el criterio colectivo de la sociedad. Brillante.

En conclusión. Me inspiró Patch Adams. Y quiero inspirarte a ti también a abrir tu corazón. A tener hoy un gesto amable con alguien que necesita de tu amor. A lo mejor hay una persona mayor en tu vida, que una simple llamada o vista tuya puede iluminar su día. O que tal simplemente una palabra amable a una persona que está teniendo un mal día. Son las pequeñas acciones positivas, repetidas una y otra vez a lo largo de los años que transforman al mundo. Por lo tanto te invito hoy a llenarte de luz, compasión y alegría e iniciar hoy mismo tu propia revolución de amor. Ten un gran día.

Descubre cómo usar el teléfono celular para abatir la extrema pobreza

a todas y todos los buenos mexicanos a inspirarse en la creatividad africana para abatir la extrema pobreza.

Disfruta. Aprende. Aplica.

ENSAYO

Decía Platón que “la necesidad es la madre de la invención” y creo que en ningún lugar del mundo este dicho es más cierto que en África.

Hoy les quiero hablar de cómo África se está reinventando utilizando el teléfono celular para empoderar a su gente para salir de la pobreza extrema, y sembrar la semilla para que en México hagamos lo mismo.

Para poner en contexto la pobreza en el continente africano: Ahí viven el 60% de los más pobres de los pobres. El ingreso promedio africano, si excluimos a Sudáfrica, es de 25 pesos diarios. Eso equivale al 3% del ingreso diario promedio mexicano. ¡Escandaloso!

Sin embargo la creatividad africana está brindando una serie de soluciones impresionantes a través del teléfono celular para ayudar a su gente a salir adelante. Y no es con sofisticados teléfonos inteligentes tipo iPhone, sino con teléfonos muy sencillos que cuestan $350 pesos.

Empecemos con el sector financiero. Como los pobres no son un sector interesante para los bancos, los africanos han inventado un ingenioso sistema a través del SMS de los teléfonos para tener servicios financieros. Hoy a través de sus teléfonos cuentan con sistemas de ahorro, pueden hacer transferencias persona a persona, pagar servicios, comprar despensas e incluso recibir y pagar salarios al igual que colegiaturas.

En Kenia el 40% del Producto Interno Bruto del país pasa a través de uno de estos sistemas llamado M-PESA, que en Swahili significa dinero móvil. Las empresas que ofrecen estos servicios están haciendo el bien, BIEN. Han creado un gran negocio que genera riqueza para los usuarios y utilidad para ellos.

Pero no terminan ahí. Otros adelantos son aplicaciones (APPS) para impulsar la agricultura, la ganadería, la educación y la salud.

Tomemos por ejemplo la agricultura. Antes de que los campesinos africanos contaran con el teléfono celular para checar el precio de mercado de su cosecha, sufrían los terribles abusos de los intermediarios, que se llevaban la mayor parte de la ganancia.

Hoy empoderados con un teléfono celular y servicios como M-FARM los micro campesinos africanos están aprendiendo qué y cuándo plantar y cómo optimizar la cosecha. También el sistema les brinda alertas climáticas, precios de mercado de diferentes cosechas, al igual que un valiosísimo recurso: una base de datos de miles de compradores directos. Este acceso a información está transformando la vida de millones y millones de personas, permitiéndoles ganar el doble de lo antes ganaban, vendiendo su cosecha a través de un intermediario, y gracias a ello pasar de un ingreso de subsistencia, a un ingreso que poco a poco los va sacando de la extrema pobreza. ¡Bravo!

Otro servicio que me encantó se llama ICOW, o sea ”ivaca”, que funciona para personas con unas cuantas vacas. Aquí también para que estas personas salgan de un estado de subsistencia, simplemente necesitan producir unos cuantos litros más de leche por día y esta aplicación les enseña cómo hacerlo.
El sistema ICOW, los transforma en microempresarios enseñándoles a administrar su pequeño negocio. Por ejemplo les manda cada semana tres SMS con mejores prácticas para cuidar y aumentar la producción de sus vacas. También les da información sobre gestación y cuidado de becerros, al igual que los conecta a una red de veterinarios calificados.

Finalmente están las aplicaciones (APPS) como MEDÁFRICA, enfocadas al cuidado de la salud. Estos sistemas permiten al suscrito obtener información médica básica, aprender de dieta, monitorear síntomas de un padecimiento para poder hacer un auto diagnóstico, e incluso verificar vía SMS si un medicamento está caducado, para evitar ser estafados por gente abusiva.

En conclusión. Hay que inspirarnos en la creatividad africana. México, al igual que África tiene demasiadas personas en estado de subsistencia. Este es el momento para emprender nuevos negocios enfocados a facultar a los más pobres de los pobres con soluciones tecnológicas que los empoderen para hacer frente a los intermediarios abusivos. Este es el momento de hacer el bien BIEN y crear riqueza para todas y todos los buenos mexicanos. ¡Viva México!

Escucha aquí el audio de la transmisión en radio.

Mi camino a la compasión

Hoy es un día especial para nuestra familia. Hace 30 años nació nuestro hijo Mac. En agradecimiento he preparado este video.

DECICATORIA

Mi querido hijo Mac, con tu vida me enseñaste a ser padre y con tu muerte ser humano. ¡Gracias! Ofrezco este videocast en tu honor en la espera que la lección que me diste permee en el mundo. I love you. Dad.

¡Este es el hábito más importante de mi vida!

Hoy te quiero hablar del hábito de oro, probablemente el hábito más importante de mi vida e invitarte que tú también lo practiques.

Para ello te he preparado tanto un pequeño video al igual que el comentario que paso al aire en el noticiero de Radio Red. Incluyo las ligas al final del comentario.

EL COMENTARIO

Inicio todos los días con lo que yo llamo la hora dorada. Es mi hora. Mi tiempo sagrado para cultivar mi mente, cuerpo y espíritu.

La hora dorada consta de tres actividades: 20 minutos de lectura, 20 minutos de ejercicio y 20 minutos de meditación. Y la llamo la hora dorada porque estas tres actividades, hechas con regularidad, nos ayudan brillar.

Empecemos con la lectura. Simplemente 20 minutos de lectura diaria.

Leer es una ventana al alma de las personas más extraordinarias del mundo. Hermano y hermanas que modelan, ilustran e inspiran. Hay tantos buenos libros. Simplemente te recomiendo escoger tu lectura con cuidado y buscar libros que te llenen de ánimo, esperanza y visión.

Los libros nos permiten descubrir un mundo de nuevas posibilidades que acelera nuestro crecimiento personal y profesional.

Además, aunque leer 20 minutos diarios, no parece como mucho tiempo, si lo hacemos con regularidad a lo largo de un mes habremos leído un total de 10 horas. Así es, 10 horas que equivale a uno a dos libros al mes. Imagínate leerte de 12 a 24 libros al año. Este simple hecho te convertirá en una de las personas mejor preparadas en tu ámbito personal y profesionalmente.

Ahora hablemos del ejercicio. Arrancar nuestro día con 20 minutos de ejercicio es algo sensacional. El cuerpo no fue hecho para ser sedentario. Con 20 minutos de ejercicio diario nuestro cuerpo estará más fuerte y sano. Y nuestra mente más lúcida y atenta.

Yo inicio con unos cinco minutos de ejercicios de estiramiento. Alzar los brazos al cielo. Tocar las manos al piso. Girar el cuerpo suavemente de lado a lado. Todo el tiempo respirando lento, profundo y pausado.  Delicioso.

Después hago unos 10 a 15 minutos de ejercicio aeróbico. Cosa sencillas como sentadillas, lagartijas, y abdominales. Súper estimulante. Y termino parado de cabeza. ¿Porqué de cabeza? Porque me hace recordar la importancia de los hábitos. La gente te ve parado de cabeza y dice que es algo extraordinario, sin embargo no lo es. Pararse de cabeza es algo sencillo que todos podemos aprender a hacer. Por lo tanto pararse de cabeza no simplemente irriga el cerebro, sino que nos recuerda que las cosas sencillas hechas con disciplina transforman lo ordinario en extraordinario.

Finalmente, viene la meditación. La gente te va ahí sentado aparentemente sin hacer nada y sin embargo lo que sucede en nuestro interior durante la meditación es una de las disciplinas más importantes que podemos tener.  Es un ejercicio que nos permite tomar control de nuestra mente y emociones y desde un plano superior poder determinar como vamos a reaccionar ante cada estímulo que entra a nuestra vida. Y esto es crucial, porque sin esta disciplina carecemos de lucidez, y somos un poquito como papalotes en el viento reaccionando sin cause a todo lo que llama nuestra atención. La meditación es una disciplina que nos permite separar la emoción de la razón para poder ver la vida con ecuanimidad y escoger con mayor claridad el camino que conducirá a una vida más exitosa, plena y feliz.

En resumen. Te invito a acompañarme en esta extraordinaria aventura que es la vida y a desarrollar el hábito de oro que te ayudará a tomar mayor control de tu mente, cuerpo y espíritu. Inicia tu día dedicándote tiempo de calidad. Practica la hora dorada: 20 minutos de lectura, 20 minutos de ejercicio y 20 minutos de meditación.

Ahora, a lo mejor tu estás pensando, ¡oye Mac, yo no puedo dedicarle una hora diaria a esta disciplina!

Está bien. Te la pongo fácil. Inicia con 5 minutos de lectura, 5 minutos de ejercicio y 5 minutos de meditación. No me vas a decir que no puedes encontrar 15 minutos al día para ti. Aquí el asunto es darte la oportunidad de crecer.

Te quiero pedir un gran favor. Tú mereces una vida más próspera, plena y feliz. Inténtalo. Dale un mes. Dedícale 15 minutos diarios a ti y veras como tu vida empieza a florecer.

Bueno es el comentario y hoy. Y como siempre me despido recordándote que tú eres grande y que la vida exige tu grandeza.

Aquí está la liga para ver el video y al comentario transmitido el 29 de abril 2015 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez en Radio Red. 

Mensaje de Navidad 2014: Respira e inspira el amor celestial.

Como es Navidad me gustaría invitarte a soñar y a olvidarte por un momento de que eres un ser tan racional.

Esta Navidad quiero que te dejes seducir por la imaginación. Respira. Inspira el amor celestial.

María y Jesús

Vamos a hacer un ejercicios donde tu te Imaginas que estás frente a María que tiene al niño Jesús en sus brazos y que ella te lo pasa para que tú lo puedas arrullar.

El nacimiento de Jesús nos invita al amor. A dejar nacer en cada uno de nosotros la esencia de su ser y a reconocer que somos parte de algo maravilloso.

La imagen del niño Jesús dispara la felicidad y hace nacer en nosotros la grandeza de nuestra humanidad.

Dios está tan cerca. Simplemente hay que bajar la guardia y dejarnos querer y el niño Jesús es el vehículo ideal.

Por lo tanto te invito a hacer el siguiente ejercicio conmigo para celebrar la Navidad. Sólo requiere no tomarse tan en serio para poder recordar y convocar el espíritu infantil de la sorpresa y el deleite ante la magia de vivir.

Entonces, empecemos. Respira. Inspira el amor celestial. No tengas miedo, déjate amar.

Enfócate en tu corazón. Siente como se abre y expande de él una luz radiante de gran alegría. Agradece estar vivo. Y agradece esta nueva vida que nace este día.

Ahora te voy a pedir que dejes volar tu imaginación. En el ojo de tu mente visualiza nuevamente que estás frente a María que tiene al niño Jesús en sus brazos. Respira e inspira el amor celestial. Te extiende al niño Jesús. Sonríe. Tómalo en tus brazos y llévalo a tu pecho y arrúllalo con ternura y con todo tu amor.

La imaginación es la puerta a la comunicación divina. No tengas miedo de abrir tu corazón. De dejar entrar en él la locura divina. De arriesgarte a vivir la iluminación.

Se valiente. Desatado. Maravillado del milagro de estar aquí. De ser testigo protagonista de la fiesta de vivir.

Respira. Inspira es amor celestial.

Sigues con la criatura en tus brazos. Sonríele. Mira en sus ojos. Que pureza. Es como mirar en la inmensidad del cielo y percatarse que vivimos en un universo inteligente. Su mirada toca la profundidad de tu alma y tu conmueve. Es una delicada sinfonía de alegría y compasión.

Y su madre, tu madre, mi madre, observa feliz. Es la fiesta de Navidad. Es la fiesta de la unión. Es la fiesta de las fiestas. Es la fiesta del amor.

Tanto amor. Tanto amor si simplemente abrimos el corazón. Ábrelo, ábrelo, ábrelo YA. Arrulla al niño de la Navidad. Es tu hijo, es tu hermano, es tu padre y señor. Es tu complice y tu amigo, tu confidente y mentor.

Ábrete, ábrete, ábrete YA. Respira. Inspira el amor celestial. Expira el miedo. Déjate amar.

Ahora intercambia lugares con el niño Jesús, y regrésaselo a María. Ella te toma en sus brazos y te lleva hacía si. Te arrulla en su pecho. Déjate ir. Déjate ir. Y siéntete seguro y muy, muy feliz.

Feliz Navidad.

Escucha aquí el comentario transmitido el 24 de diciembre 2014 en el noticiero La Red de Radio Red con Sergio Sarmiento y Lupita Juárez.

Servir o sufrir. ¡Tú decides!

Hoy quiero hablar de la paradoja de la vida. De como por un lado podemos ver la vida como un botín que está ahí para servirnos. Y como por el otro lado podemos ver la vida como una inmensa responsabilidad que conlleva a servir y a dar más que lo que que recibimos.

¿Cuál es la mejor postura? Este es mi punto de vista.

Al nacer somos bendecidos con el regalo de la vida y con la gran responsabilidad de hacer buen uso de ella. Nos anteceden 3800 millones de años de evolución que se manifiestan en nosotros. En cada uno de nosotros. Tú y yo somos la más pura expresión de la creación. En ti y en mi se  manifiesta lo último, lo actual, lo más bello y revolucionado.

El asunto es que la vida, el universo, Dios, o como lo quieras llamar, tiene su agenda y lo queramos o no, tú y yo somos parte de ella. Y dependiendo de cómo actuamos nos haremos acreedores a alegría, salud y bienestar o a dolor, llanto y desesperación.

El amor es probablemente la mayor paradoja del mundo y el concepto peor entendido de todas. Se nos ha hecho pensar que el amor es una característica del débil. Se asocia con el aferrarse a otro y perder la cabeza, consumirse en la pasión y después encontrarse con que todo, todo fue una ilusión. Pero eso no es amor sino egoísmo porque no está fincado en el deseo de dar sino de recibir, lo cual sin duda consume, debilita y destruye.

El amor, el verdadero amor no es egoísta, sino magnánime. Busca servir, no servirse. Decía el gran general francés Napoleón Bonaparte que una de las grandes lecciones que había aprendido en el campo de batalla era que el espíritu siempre vence a la espada. Era como si el universo conjuraba todo su poder detrás del que cree, del que ama, del que lucha por algo más grande que él o que ella.

Un día el expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton conoce a La Madre Teresa de Calcuta y le pregunta: “Madre, que tanto hay que dar” a lo que ella responde, “hasta que duela”.

El amor, el verdadero amor no es débil sino tremendamente fuerte y poderoso. Vemos cómo en un mundo envuelto en el miedo, la confusión y la violencia el amor ha servido como blindaje para grandes personajes de la historia como Mahatma Gandhi y Viktor Frankl. Su amor por servir logró neutralizar el miedo y la confusión de sus agresores e hizo que aun ellos desearan que su luz no dejara de existir.

En el caso de La Madre Teresa de Calcuta la paradoja es aún mayor, porque el blindaje de amor no era en contra otros seres humanos, sino en contra las bacterias y los microbios portadores de terribles enfermedades. En su caso ella podía estar en medio de la gente más enferma del mundo y su amor por servir, le servía como escudo para no contagiarse.

Y este escudo está a la mano no únicamente de grandes personajes como Gandhi, Frankl y La Madre Teresa, sino que también está a la mano de gente común y corriente como tú y yo, pero hay que aprender a activarlo.

La regla es sencilla: El que sirve, sirve. Todo es uno. La gota se funde con el mar y el mar se funde con la gota.

Venimos a la tierra para aprender, amar y servir y la vida bien vivida es una bendición y un regalo. Pero también la otra cara de la moneda es cierta. Al que hace caso omiso de la regla y no quiere servir sino servirse se saca “la rifa del tigre”. O servimos o sufrimos. O nos fortalecemos o nos debilitamos, enfermamos y morimos en agonía, tristeza y dolor. La vida no se anda con medias tintas. O se es o no se es. Y su rigor y esplendor es implacable.

Incluso como parte central de la paradoja de la vida está nuestro mismo cuerpo. Y aquí hay que preguntarnos: ¿Realmente es nuestro el cuerpo o es parte del instrumentario que la vida nos ha proporcionado y encomendado utilizar con respeto, para aprender, servir y ser feliz?

Y digo que el cuerpo es una paradoja porque si lo vemos a través de los ojos del ego, aparentemente nos imaginamos que el cuerpo es nuestro, que lo poseemos y que está aquí para servirnos. La paradoja es que creo que realmente es al revés. Nuestro cuerpo no es nuestro. Realmente nada es nuestro, todo nos es dado como instrumento para aprender, crecer y continuar la creación.

Y esto me hace recordar un chiste. Están dos amigos en el funeral de un hombre muy acaudalando. Y uno le pregunta al otro, “¿Oye y cuánto dejó fulanito de tal?” y el otro lo piensa un momento y le responde, “pues, lo dejó todo”. Pues si, por más que queramos llevarnos lo que hemos acumulado, no lo vamos a poder hacer.

Por lo tanto, hoy quiero proponerte una nueva forma de ver al cuerpo y a fin de cuentas una nueva forma de ver la vida. En vez de ver el cuerpo como algo que poseemos y que existe para servirnos, te propongo que le demos la vuelta y que nos imaginemos que el cuerpo no nos pertenece, sino que es una encomienda que la vida nos ha hecho y que nos pide que lo cuidemos, lo desarrollemos y lo utilicemos para ayudarnos a crecer en nuestra labor de amor.

Decía Leonardo da Vinci que los sentidos son los vicarios del alma y tenía todo la razón. Cuando nos abocamos a servir a nuestro cuerpo sucede algo maravilloso. Nuestro cuerpo nos regala lucidez, fuerza, belleza y pasión. Nos dota de un vehículo digno de los dioses para transcurrir por esta tierra. Una carroza hermosa que brilla radiante de salud y se transforma en un imán que atrae hacia si gente bella y oportunidad.

El cuidado esmerado del cuerpo nos enseña los fundamentos de una vida significativa, próspera y feliz. Aprendemos al cuidarlo el valor de la constancia que crea buenos hábitos y cómo estos hábitos conducen a la maestría y a la realización.

Y no termina ahí. Cuándo dejamos de ver el cuerpo como algo aislado del mundo y lo empezamos a ver como una parte integra de la creación, sucede algo mágico. La gota se funde en el mar y el mar se funde en la gota.

De pronto esa angustia existencial que nos estresa, que nos causa dolor de cabeza, cansancio y desánimo, desvanece. Baja nuestra presión sanguínea y suben nuestras defensas. Dejamos de dar vueltas en la noche sintiéndonos indefensos y desamparados. La voz crítica en nuestra cabeza se acalla y dejamos de ser tan irritables y explosivos. Incluso al sentir como el cuerpo se funde en el mar de la sabiduría universal, el miedo al fracaso se mitiga, suba nuestra autoestima y entramos en una espiral ascendente y constructiva.

Sin duda la vida es una paradoja. Entre más nos queremos afianzar, más resbalamos. Y entre más nos abrimos y nos damos más crecemos.

En resumen.

Te invito a poner de cabeza muchos de los preceptos que tenemos. El amor no es una característica de la gente débil sino que es el fundamento de la fuerza más poderosa del mundo. Como decía Napoleón Bonaparte el espíritu es más poderoso que la espada y esto se ve claramente en Gandhi y Frankl.

Por otro lado es importante acabar de una vez por todas con el precepto de que la vida es un botín que hay que aprovechar. No, la vida no es un botín sino que es algo sagrado que hay que cuidar, desarrollar y hacer crecer y nuestro cuerpo es nuestro gran maestro que nos ha sido encomendado para enseñarnos el camino de la coherencia.

Finalmente, nunca hay que olvidar que venimos a la tierra para aprender, amar y servir o a sacarnos “la rifa del tigre”. Servimos o sufrimos. ¡Tu decides!

Escucha aquí el comentario transmitido el 17 de septiembre 2014 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez en Radio Red.