Podcast: Por un México Verde

Estamos frente al momento decisivo de nuestras vidas. El modelo de la revolución industrial, de la explotación indiscriminada de los recurso naturales; ríos, bosques, mares, y subsuelo, nos empieza a cobrar la factura por ser un modelo, sustentado en buena parte en la avaricia y la insensatez.

En este podcast hablamos acerca del calentamiento global y el hecho que le hemos causada una fiebre a la tierra, la cual se esta manifestando a través de huracanes, inundaciones y sequías. Aquí está la liga.

Imagínate esta escena: andamos manejando por el periférico y cada kilómetro cada conductor de cada auto echa por la ventana una bolsa de medio kilo de basura a la calle. Ahora, si es una persona realmente importante y anda digamos en un Hummer, pues esta echando tanto él el conductor y su copiloto cada uno su bolsa de medio kilo por la ventana… Que tal. Pues eso es exactamente lo que esta pasando. Cada kilómetro, cada coche esta emitiendo medio kilo de CO2. Solo que en vez de que esté quedando en la tierra, se esta elevando al cielo creando el terrible efecto invernadero.

Este imagen lo saqué del nuevo libro de Thomas Friedman -Caliente, plano y superpoblado: por qué necesitamos una revolución verde.

Nos echa en cara que somos una sociedad adicta al petróleo y nos ofrece otra elocuente imagen para entender mejor el calentamiento global; hace una analogía con el cuerpo humano. Cuando nuestro cuerpo esta entre los 36.5 y 37.5 grados de  temperatura, estamos sanos y felices, pero con sólo un pequeño cambio de un par grados, nos sentimos enfermos, tenemos mareos, vértigos, deshidratación, sudor profundo, debilidad, náuseas, y hasta vómitos. Y cuando llegamos a pasar los 40.5 existen serios riegos a nuestra saludo, como la posibilidad de infarto, entramos en el delirio y tenemos alucinaciones. Más allá de 42 grados nos podemos morir. Estamos hablando de sólo cinco grados entre el gozar de plena salud y la muerte.

Y es lo mismo con nuestra querida tierra. La era de hielo fue provocada simplemente por una baja de cinco grados. Y en el caso del calentamiento global entre una temperatura agradable para vivir y la devastación masiva por huracanes, sequías e inundaciones son también simplemente unos gradas. Y por eso que dice el premio Nobel de la paz  Al Gore “la Tierra tiene calentura” y hay que cuidarla porque ya empezó a vomitar.

Te invito a escucharlo con atención. Hay que salir de nuestro zona de confort e indiferencia y abogar por la coherencia y sustentabilidad.

Hay que iniciar una revolución verde que motive al gobierno y a las empresas invertir en energías limpias y convertir a México en héroe del planeta.

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