Se lanza histórica iniciativa para enfrentar el cambio climático

El 30 de noviembre 2015 , en el marco la COP21 en París se echó a andar, lo que es para mí, la más importante iniciativa en la historia de la humanidad para enfrentar el cambio climático. Se trata del lanzamiento del esfuerzo gubernamental llamado “Misión Innovación” que compromete a los 20 países que producen el 80% de la contaminación del mundo a duplicar su inversión para frenar el daño que están generando, aunada a la iniciativa empresarial que se llama “The breakthrough energy coalition” o sea la coalición para dar la solución definitiva al problema energético.

Y digo que es la iniciativa más importante, porque por primera vez en la historia se suman los esfuerzos públicos, académicos y privados para detener el cambio climático.

Un poco de historia.

Los esfuerzos de los gobiernos del mundo para detener el cambio climático han sido un fiasco. El problema es que se encuentran entrampados en la inercia cortoplacista de la democracia que les exige rendir cuentas “espectaculares” en el corto plazo que los llevan a descuidar o aun peor comprometer el largo plazo.

Por ejemplo, fue criminal el fracaso del tratado de Kioto y más recientemente, este año en junio, fue vergonzosa la declararon del G7, de que “siendo realistas”, para 2050, se podrá reducir la emisión de gases invernadero entre un 40 y un 70%. Y la reforma energética de México está enclavada justamente en esta dinámica, dictando que para el año 2050 se reducirá en un 50% las emisiones de CO2. El asunto es que esta cifra es insuficiente. Terriblemente insuficiente. Se requiere una estrategia no simplemente para mitigar el daño, sino para revertirlo. De acuerdo a los científicos mejor enterados sobre el tema requerimos para el año 2050 haber neutralizado la emisión de CO2, no simplemente haberla reducido a la mitad.

Y es por eso que el magnate de Microsoft, Bill Gates decidió hacer algo al respecto. Aunque el empresario tiene la exigencia de reportar buenos números cada trimestre, también tiene la exigencia de asegurar la continuidad del negocio y por lo tanto sabe que tiene que balancear el corto y el largo plazo.

¿Qué hizo Gates? Reunir a 27 de los más importantes líderes empresariales, financieros y académicos de mundo. Puso por delante mil millones de dólares y activó la coalición más poderosa de talento y dinero que ha visto la humanidad, bautizándola “The breakthrough energy coalition”.

El cúmulo de músculo financiero y de talento es impresionante. Déjenme presentarles a 8 de los 27 integrantes: Mark Zuckerberg de Facebook, Jeff Bezos de Amazon, Richard Branson de Virgin Group, Jack Ma de Alibaba Group de China y Ratan Tata del Grupo Tata de la India. Entre los financieros destacan Ray Dalio de Bridgewater Associates y George Soros. Y aunado a todo este talento está la Universidad de California de cuyas aulas han salido 61 premios Nobel. Wow!!!

Decir que estoy muy entusiasmado es quedarme corto. Esta coalición me llena de felicidad, orgullo y esperanza al seguir constatando que en el mundo hay muchos más seres humanos buenos que malos, y que juntos, cada uno desde nuestra trinchera, vamos a enfrentar y solucionar los grandes estragos que hemos ocasionado por ignorancia, egoísmo o desidia.

Entonces, ¿Qué sigue? Pues darle prisa a la integración de los dos proyectos que se presentaron en el COP21 de Paris. Por el lado gubernamental es capitalizar al máximo la iniciativa “Misión Innovación” que integra a los 20 países que generan el 80% de la contaminación y asegurar que rinda al máximo su compromiso de duplicar durante los próximos cinco años su inversión hacia el desarrollo de energías limpias. Ahora si, a diferencia del tratado de Kioto, en esta iniciativa están comprometidos Estados Unidos y China, que son los dos países que más contaminan en el mundo, aunados a otras 17 grandes naciones, incluyendo a México. Y por el lado empresarial compaginar estos esfuerzos con la visión de largo plazo del “Breakthrough Energy Coalition” y darle dientes a un esfuerzo a favor de la humanidad, que permitirá obviar un latente desastre ecológico.

Y todo esto ofrece para México una oportunidad sin precedentes. México está en el lugar correcto en el momento preciso para transformarse en una potencia de energías limpias y renovables. De acuerdo a Carlos Tornel del Centro Mexicano del Derecho Ambiental, nuestro país tiene el potencial de substituir el 93% de toda su energía por energía limpia para el año 2050. Yo iría más lejos. Yo creo que México puede substituir el 100% de su energía y volverse un centro de investigación, desarrollo y producción icónico de energía eólica, solar e hidrotérmica por su franquicia geográfica. El reto es capitalizar esta nueva coyuntura y apostarle mucho más al futuro que al pasado.

En resumen.

Es probable que este pasado 30 de noviembre de 2015 pase a la historia como el día en el cual el mundo tomó en serio el cambio climático y puso en marcha los mecanismos para enfrentarlo con decisión. Yo invito a mis amigos políticos, académicos y empresarios a sumarse a esta iniciativa de la COP21 y capitalizar esta nueva realidad para asegurar un futuro brillante para México. ¡Convirtámonos en un país de energía! Un país líder mundial en investigación, desarrollo y producción de energías sustentables. Este es nuestro momento. ¡Vamos por él!

Escucha aquí el comentario hecho en Radio Red el 9 de diciembre 2015.

Watson de IBM, al servicio de la humanidad

Estamos entrando a la era de la computación cognitiva y la empresa que lleva la delantera es IBM con su iniciativa Watson, una computadora capaz de responde a preguntas complejas en lenguaje natural.

Las hazañas de inteligencia artificial de IBM se vuelven célebres en 1997 cuando su computadora “Deep Blue” le gana la partida al campeón mundial de ajedrez Gari Kaspárov. Más recientemente en el 2011 la hazaña se enfoca al conocimiento general al poner a su interface Watson-cariñosamente nombrada así, por el primer presidente de IBM Thomas Watson- a competir contra los dos máximos exponentes del juego en televisión “Jeopardy”. Ahora se trata de contestar correctamente preguntas de trivia sobre historia, idiomas, literatura, cultura popular, bellas artes, ciencias, geografía, deportes y nuevamente la computadora se impone.

A partir de ese momento surge una nueva etapa en la cual IBM busca llevar la inteligencia artificial a un nuevo terreno. Ahora en vez de competir con el ser humano busca utilizar la tecnología para adelantar el conocimiento y ponerlo a nuestro servicio. Su primera aplicación comercial se trasforma en una interface que ayuda a revolucionar el tratamiento del cáncer.

Hoy vemos cada vez más iniciativas que buscan capitalizar la computación cognitiva, no sólo en la medicina, sino también en otros ámbitos como el financiero, educativo y comercial. Por ejemplo hoy IBM está promoviendo una aplicación muy “chusca” llamada Waston Trend que puedes bajar a tu teléfono inteligente. Esta te ayuda a escoger el mejor regalo para esta navidad en base a analizar millones de conversaciones en línea. De acuerdo con la App, el Apple Watch es el gadget más deseado. En cuanto a juguetes es el kit de Lego llamado Star Wars. Y en cuanto a regalos relacionado con bienestar y salud el más deseado son los zapatos Nike tipo Flyknit.

Actualmente IBM está invirtiendo mil millones de dólares para perfeccionar el sistema, al igual que ha creado un fondo de cien millones de dólares para apoyar a emprendedores que lo quieren capitalizar.

Déjenme darles un ejemplo de una inversión que hicieron a finales del 2014 en una pequeña empresa enfocada a la salud, que a mi forma de ver, tiene la capacidad de revolucionar la integración de la tecnología y la biología. La empresa se llama Pathway Genomics.

Muchas veces son los momentos traumáticos en la vida los que nos llevan a emprender grandes hazañas. En el caso de Jim Plante el fundador de Pathway Genomics, la motivación llega cuando su papá muere por complicaciones renales generadas por una enfermedad hereditaria. En ese momento Jim decide dedicarse en cuerpo y alma, a evitar que por ignorancia la gente muera prematuramente, y se enfoca a revolucionar la medicina preventiva. Y en el año 2008 lanza Pathway Genomics, una empresa que ofrece  pruebas genéticas y medicina personalizada a precios accesibles para todos nosotros.

Cuando IBM se entera, se enamora de esta empresa e invierte en ella.

Pathway Genomics ofrece pruebas genéticas para ayudarnos a identificar una serie de posibles riesgos a nuestra salud. También cuenta con una prueba muy sencilla para detectar oportunamente el inicio de un cáncer. Al igual que nos ofrece una sencilla interface que nos brinda programas de ejercicio y nutrición personalizada.

Y ahora con la integración de Watson al sistema se vuelve revolucionario. Hoy puede analizar la base de datos de información médica más grande del mundo y ligarla a los datos específicos del paciente.

Déjenme darles un ejemplo. Imagínate que eres un doctor y te regresan los resultados de un estudio de un paciente. Tiene un cáncer incipiente de pulmón y le preguntas a Watson, “De acuerdo a la genética de este paciente ¿cuál sería el mejor tratamiento, A o B?”. Y en ese momento el sistema se pone a analizar toda la información disponible sobre el tema. En este caso revisa  3,469 libros, 69 procedimientos, 247,460 artículos médicos, 61,540 pruebas clínicas y otros 106,054 documentos varios, y los relaciona todos al expediente del paciente. Y en apenas 7 segundos te ofrece una opinión calificada que por lo medios tradicionales hubiese sido  imposible obtener.

Y visto desde la óptica de la medicina preventiva, por primer vez en la historia tú puedes saber qué consecuencia tendrá en tu salud si te comes esa segunda rebanada de pastel, o si dejas hoy de hacer tu  ejercicio.

En conclusión

El mundo de la computación cognitiva ya llegó y aplaudo a IBM por su liderazgo en este nuevo e importante ámbito.

Escucha aquí el comentario trasmitido el 25 de noviembre 2015 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez.

Los tres pasos para convertirte en el líder de opinión de tu industria

El mundo del marketing está de cabeza. Antes salíamos a vender y en base a ello creábamos una comunidad de seguidores. Hoy creamos una comunidad de seguidores y después salimos a vender.

Cada vez más los productos y los servicios se parecen. El único verdadero diferenciador es nuestra comunicación. Por lo tanto si queremos destacar en la actualidad y construir un modelo de negocio con futuro, es indispensable integrar marketing de contenido a nuestra estrategia comercial.

El marketing de contenido es la nueva ciencia comercial que se basa en crear y distribuir contenido relevante, en forma consistente, para integrar tu propio mercado cautivo de clientes promotores.

El consumidor no quiere que le vendas. Quiere que lo enamores. No quiere comprar un producto o servicio. Quiere comprar una experiencia. Y ser parte de algo importante.

Hace 25 años la creación de contenido estaba en las manos de los medios. Hoy, cada vez más está en las manos de los consumidores.

Gracias a buscadores tipo Google, hoy se está democratizando el acceso a la información permitiendo a los pequeños empresarios competir como los grandes a través de dominar el marketing de contenido.

Unas cifras importantes:

La gente pasa el 50% de su tiempo en línea leyendo contenido (Nielsen).

70% de la gente prefiere conocer a una empresa a través del contenido que publica que a través de sus anuncios (Content +).

El 61% de los consumidores dicen que están más dispuestos a comprarle a las empresas que les ofrecen contenido (Content Council).

Y el 90% de los consumidores consideran que las empresas que publican contenido realmente están interesadas en construir una relación con ellos (CMO Council).

Entonces ¿por dónde empezar?

El punto de partida es definir perfectamente tu misión editorial. ¿Por qué existes? ¿Cómo añades valor real, profundo y duradero a quién quieres servir? ¿Qué te hace único, diferente y memorable? Y como vas a traducir esto en una historia que enganche la mente y el corazón del lector.

Recuerda, que antes de obsesionarte con el medio tienes que obsesionarte con lo que quieres comunicar y sólo después definir el cómo y dónde comunicarlo.

Ahora sí, hablemos de cómo y dónde comunicarlo.

Las estrategias más efectivas de contenido tiene tres componentes: un blog semanal, una revista mensual y un evento anual. Veamos cada una.

El secreto del negocio es construir una base de datos de personas interesadas en el tipo de producto o servicio que ofreces. Por lo tanto el corazón de la estrategia es el blog donde publicas semanalmente tu contenido de calidad y entablas una conversación con tu audiencia. La finalidad es convertirte en el líder de opinión de tu nicho o incluso de tu industria y la primera persona a la cual acudir, para todo lo relacionado con tu tema.

Uno de los errores más graves que comenten los neófitos es publicar contenido de calidad sin dirigirlo a crear una base de datos. Conforme vas adquiriendo credibilidad ve pidiendo a tus seguidores que se suscriban a tu blog o podcast para poder entablar un diálogo personal con ellos.

El segundo elemento para constituirte como el líder de opinión de tu nicho o industria es la revista.  El abandono del correo directo a favor del correo electrónico ha vaciado los buzones. Por lo tanto  los mercadólogos más visionarios están creando revistas y boletines impresos que ofrecen un testimonio tangible de su convicción al tema. Además estos impresos son muy apreciados, porque permite al lector distraerse un rato de la pantalla de la computadora.

Finalmente el tercer elemento para cimentar tu credibilidad son los eventos. Los seguidores añoran la convivencia con personas con ideas afines. Y los eventos son los lugares ideales para que tu historia cobre vida y se integre una comunidad de fans promotores.

En resumen. Hoy el pequeño puede competir como los grandes a través de una estrategia de marketing de contenido. El punto de partida es publicar semanalmente un blog de alta calidad que te permitirá crear tu base de datos de seguidores y a partir de ahí vender tus productos y servicios entre tu propio mercado cautivo. 

Escucha aquí el comentario trasmitido el 11 de noviembre 2015 en el noticiero de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez.

Como amar la tecnología sin caer en su tiranía

Hoy quiero hablar de como la computadora se ha liberado del escritorio e incluso del bolsillo para colocarse en nuestra muñeca. Y hacer una reflexión sobre cómo capitalizarla y al mismo tiempo, conservar nuestra identidad.

Con el lanzamiento de Apple Watch, se dio este año un pequeño, pero importante paso hacia la integración cotidiana de la tecnología a nuestra vida. Se trata de una computadora que nos ponemos sobre el cuerpo y con ello nos acercamos un paso más hacía lo que Ray Kurzweil llama “la singularidad”, o sea el momento en el cual se fundirá la biología con la tecnología.

De acuerdo con su teoría, la tecnología pasará rápidamente de ser algo que portamos sobre el cuerpo, a algo que está dentro del cuerpo y finalmente a algo que está inmerso en nuestra neocorteza cerebral. Ahora, no hay que tomar a la ligera las predicciones de Ray Kurzweil. Él ha recibido 20 doctorados honoris causa. Es el científico en jefe de Google y el futurólogo más admirado por Bill Gates.

Él predice que en 15 a 20 años la realidad virtual estará tan perfeccionada que será difícil distinguir entre el mundo físico y el mundo virtual. Pero la predicción que más me llama la atención es que para el año 2045 podremos expandir nuestra inteligencia en forma exponencial.

Específicamente él dice que vamos a poder conectar a la nube cibernética los enjambres neuronales de nuestra neocorteza cerebral para iluminar aun más nuestra conciencia. Esto significa que en 30 años, podremos resolver en nuestra cabeza, complicadas ecuaciones matemáticas, aprender a hablar un nuevo idioma y dominar un instrumento musical sin años de entrenamiento. Simplemente se requerirá conectarse a la nube y empezar a crear.

Aún faltan algunos años… sin embargo, dadas las implicaciones que conlleva la tecnología ponible es importante reflexionar a partir de hoy sobre cómo usarla a nuestro favor y cuidar de no caer en su tiranía.

A diferencia del teléfono inteligente, el Apple Watch es una computadora con una serie de sensores posados sobre la piel. Por ejemplo tiene sensores que miden nuestro pulso cardíaco al igual que sensores que detectan si estamos sentados o en movimiento.

Probablemente la funcionalidad que más me gusta del Apple Watch es algo que es a la vez sencillo y revolucionario. El reloj detecta cuando hemos estado inactivos y cada 60 minutos nos incita a ponernos de pie. Y digo que es revolucionario porque es el ejemplo perfecto de cómo la tecnología ponible lanza una nueva relación entre la biología y la tecnología que puede ayudar a volvernos más conscientes, propositivos y “humanos”.

No cabe duda que el sedentarismo nos está matando. Por eso se me hace genial que el reloj detecta cada vez que estamos sentados por más de una hora y nos manda una pequeña pulsación a la muñeca, mientras aparece en la carátula el mensaje “ya llevas un rato sentado, ponte un minuto de pie”.

Y digo que es genial porque esta pequeña aplicación tiene la capacidad de darle vida a un álter ego que trabaje a nuestro favor.

Adquirir un nuevo hábito es muy difícil porque nuestra mente instintiva está programada a pensar lo menos posible y a repetir rutinas en forma automática. Por eso, el contar con lo que me gusta llamar un mayordomo cibernético, nos puede cambiar la vida. Esta tecnología está tomando nuestro pulso y nos está estimulando con el mensaje correcto en el momento preciso para activarnos y cuidar nuestra salud. Este estímulo repetido a lo largo de los días, las semanas, los meses y los años puede desembocar en un nuevo hábito que enaltecerá nuestra inteligencia, salud y felicidad.

Imagínate que aunado al mensaje de “ponte de pie” viene una frase inspiracional cada vez que te levantas. Como por ejemplo: ya que estás de pie, sonríe, agradece y con una gran exhalación deja ir la tensión. ¡Delicioso!

Pero también es necesario aprender a conservar nuestra identidad. Hay que saber apagar la tecnología. Apagar el teléfono. Cerrar el e-mail y tener tiempo para nosotros. Tiempo para hacer trabajo que cuenta. Tiempo para leer, meditar y dedicarle tiempo de calidad a nuestros seres queridos.

Salvo que tu trabajo sea estar contestando el teléfono, lo puedes apagar y te aseguro que cualquier cosa que requiera de tu atención estará ahí esperándote cuando lo vuelva a prender.

En conclusión. Ya inició la integración de la biología y la tecnología. Hay que aprender a capitalizarla para aumentar nuestra inteligencia, salud y felicidad. Y saber cuándo prenderla y cuándo apagarla para conservar nuestra identidad.

Escucha aquí el mensaje transmitido el radio red el 14 de octubre 2015.

¿Será Bitcoin el futuro del dinero?

Hoy quiero hablar de las nuevas monedas criptográficas tipo Bitcoin y analizar con ustedes cómo es posible que funcionen como divisa si no  son emitidas por una institución financiero o una entidad gubernamental.

Todo apunta a lo que hoy se conoce como “la economía de la reputación”. Cada vez más la viabilidad de una empresa, una institución o incluso de un profesionista dependerá de la calificación que le otorguen sus clientes, sus colaboradores y la sociedad en general.   Una buena calificación atraerá mucho negocio y una mala alejará al mercado.

Entonces para entender la viabilidad de sistemas financieros alternos me puse a investigar cual es la reputación de las instituciones financieras y gubernamentales y encontré un estudio reciente, realizado por el conglomerado mediático Viacom quien es dueño de Paramount, MTV y DreamWorks.

El estudio se llama el “Índice Disruptivo Generación Milenio” y recoge las opiniones de los jóvenes nacidos entre 1983 y 2004, sobre cuánta confianza le tienen a las diferentes industrias. En él se encuentra que este grupo desconfía de la industria financiera. Específicamente el 71% dice que prefiere ir al dentista que escuchar el “choro” de su banco.

Ahora,  es importante tener en cuenta que en los próximos cinco años este grupo conformará la mitad de toda la fuerza laboral. Otro dato relevante es que el 73% piensa y les entusiasma la idea, de que las innovaciones financieras vendrán de empresas fuera del sector;  como Google, Apple, Amazon y Square.  Incluso el 33% dice que en los próximos cinco años ya no van a necesitar para nada un banco. ¡Qué fuerte!

Y traigo todo esto a colación porque si la confianza en los bancos y en los gobiernos está a la baja, entonces suena razonable que pueda surgir una alternativa para llenar ese vacío. Y parece que Bitcoin va por ahí. “Bitcoin” es un nuevo tipo de moneda cibernética que nace en el 2009 y se intercambia entre persona y persona sin la necesidad de una autoridad central o de un banco. Es lo que se conoce como una criptomoneda. Y la confianza se obtiene gracias a su aparente alto nivel de seguridad, el registro único y permanente de cada transacción y el número limitado de “monedas” electrónicas emitidas.

Actualmente el mercado de Bitcoin es relativamente pequeño. Vale sólo 3,900 millones de dólares. Sin embargo las criptomonedas están teniendo un gran auge. Actualmente ya hay 606 diferentes versiones y el New York Stock Exchange está viendo cómo crear una bolsa nueva para fomentar su desarrollo.

Entre los promotores en esta nueva moneda está el multimillonario Bill Gates quien dice que Bitcoin es la proeza de la tecnología. A él le preocupa la gente más necesitada y desprotegida del mundo y el alto costo de hacerles llegar dinero. Explica que a través  de este nuevo medio de intercambio, se reducirá radicalmente el  tiempo y el costo de distribución. Por ejemplo como es un medio electrónico la entrega del recurso es instantáneo y al ser un intercambio persona a persona desaparecen las altas comisiones de los intermediarios financieros al igual los costos asociados al tipo de cambio. Wow.

Pero no es simplemente la rapidez y el costo lo que está entusiasmando a los visionarios, sino la extraordinaria flexibilidad que ofrece este medio electrónico para brindar un sin fin de servicios financieros. Entre ellos están el micro-pago, los fondeos colectivos y los cobros automatizados entre muchos más que todavía ni imaginamos.

Y es por eso que vemos a inversionistas como Sir Richard Branson de Virgin invertir en Bitpay y  a Ricardo Salinas Pliego de Banco Azteca y Electra invertir en Bitreserve.

Regresando al asunto de la confianza, hoy tres de los países más golpeados por crisis económicas internas: Grecia, Argentina y Venezuela, rápidamente están adoptando Bitcoin. Como dice el ex-vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, Bitcoin es una excelente forma de despolitizar el dinero. Sin duda estamos viviendo en tiempos interesantes.

Y finalmente en  México, el intercambio de Bitcoin es muy pequeño pero ya existen empresas como Bitso que están ofreciendo plataformas sencillas para comprar y vender criptomonedas. Su tirada, posicionarse como una alternativa más rápida y barata para el envío de remesas de Estados Unidos a México.

En resumen. Conforme disminuye la confianza en las instituciones financieras y gubernamentales aumenta la oportunidad para crear una nueva moneda universal. Una que sea ubicua, segura, transparente y democrática. Aún no estamos ahí. Pero muchas de las mentes más prodigiosas del momento se están desvelando para convertirla en realidad.

Escucha aquí el comentario transmitido el 19 de agosto 2015 en el noticiero “La Red de Radio Red”.

Porqué las impresoras 3D van a disparar la segunda revolución industrial

Al igual que Internet democratizó los medios, las telecomunicaciones y la industria editorial, las impresoras 3D van a democratizar la manufactura y  poner de cabeza muchos de los preceptos del mundo industrial. Podríamos decir que estamos entrando a la era de la segunda revolución industrial.

Pero primero ¿Qué es una impresora 3D? Una impresora 3D es como las impresoras de papel sólo que en vez de imprimir una delgada capa de tinta sobre papel, imprime pequeñas capas de material, una sobre otra para crear piezas en tercera dimensión.

Entonces ¿Qué va a cambiar la segunda revolución industrial?

Antes crear un nuevo producto implicaba una inversión millonaria entre el diseño, los moldes y la maquinaria. La única forma de ganar dinero en el mundo industrial era invirtiendo cantidades exorbitantes para echar a andar la fábrica y después vender grandes volúmenes del producto para alcanzar las economías de escala.

Pero todo eso está a punto de cambiar. Durante la segunda revolución industrial una persona con talento va a poder diseñar desde su computadora un nuevo producto e imprimir un prototipo físico en su casa con una pequeña impresora 3D para palparlo e irlo ajustando hasta tener exactamente el modelo que desea. Después va a mandar el archivo digital por Internet a una fábrica que produce pedidos en pequeñas cantidades. Y unos días después el emprendedor recibirá vía mensajería el producto terminado para poder probarlo en el mercado. ¡Revolucionario!

En este nuevo mundo se transforman los cotos de poder. El ser industrialista ya no será prerrogativa de los grandes capitales y de los gobiernos. Sino simplemente se requerirá tener talento para crear algo valioso que el mercado aprecie y utilizar las nuevas herramientas de producción que se tienen a la mano.

En los próximos 10 a 15 años las impresoras 3D serán tan baratas y buenas como las impresoras de papel de hoy. Sólo que éstas nos imprimirán un sin fin de cosas útiles para la vida diaria. Desde utensilios y joyería hasta comida y aparatos eléctricos. Así es, hasta van a poder imprimir circuitos integrados para que podamos crear nuestros propios electrónicos en casa.

Por otro lado iremos viendo surgir una nueva clase de artesano industrial que creará productos exclusivos para atender a selectos mercados que buscan distinción. Este nuevo mundo ofrecerá un sin fin de oportunidades para gente talentosa, para crear empresas exitosas alrededor de las cosas que les encanta hacer.

Para concluir me gustaría hablar un poco sobre las bondades del sistema de la producción en tercera dimensión.

Probablemente la más importante es que es un sistema de producción muchísimo más limpio y racional que el modelo industrial tradicional. Hoy, en la producción industrial se desperdicia hasta del 90% de materia prima en el proceso de fabricación. Con las impresoras 3D que construyen el producto capa por capa, casi no hay desperdicio. ¡Maravilloso!

También desde un aspecto mecánico es revolucionario. Como es un proceso electrónico, le da lo mismo a la máquina hacer una pieza sencilla o complicada. Por lo tanto va a costar lo mismo imprimir una forma sencilla que una extremadamente compleja. Esto va a bajar radicalmente el costo de producir componentes de alta tecnología.

Pero probablemente la característica más interesante de los productos hechos en impresoras 3D es que no van a requerir ensamblaje. Escuchaste bien, no van a requerir ensamblaje. La impresora va a imprimir el producto terminado. Por lo tanto va a desaparecer la línea de producción. Wow.

En resumen:

Las impresoras 3D van a democratizar la producción, aplanando el mercado para que toda persona con talento e iniciativa pueda participar en el mundo de la manufactura. 

Te invito a aprender más acerca de estas nuevas tecnologías y a ser uno de los emprendedores que impulsa la segunda revolución industrial. ¡Adelante!

Escucha aquí el comentario transmitido en el noticiero La Red de Radio Red con Sergio y Lupita el 22 de julio 2015.

¡Imagínate un auto que mejora después de comprarlo!

En este comentario vemos cómo  el auto eléctrico de la marca Tesla amenaza tres fundamentos básicos la industria automotriz tradicional.

-La necesidad de un distribuidor.

-El pagar por combustible

-Y el tener que comprar el auto del año.

TRANSCRIPCIÓN

¿Te imaginas un auto que mejora después de comprarlo? Suena descabellado. ¿Verdad? Sin embargo no es tan descabellado como puede parecer.

Hoy quiero hablar de los autos eléctricos y ver contigo por qué ponen de cabeza a la industria automotriz.

Un poco de historia.

La industria automotriz nace hace unos 130 años cuando Karl Benz inventa el primer motor a gasolina en 1886. Después en 1908 Henry Ford inicia la producción en masa con la introducción del Modelo T. Y desde entonces la industria automotriz se ha ido sofisticando, sin embargo sin ninguna verdadera disrupción en más de 127 años.

Ahora trasladémonos al 22 de junio de 2012,  a la introducción del Modelo S de la marca Tesla del multi  emprendedor EIon Musk. Un auto eléctrico que propone un modelo radicalmente diferente.

Muchos analistas comparan a Musk con Steve Jobs, diciendo que él ha hecho con su Modelo S en la industria automotriz, lo que hizo Jobs  hace una década con su iPhone en la industria telefónica. Y al igual que Jobs, Musk ha creado una visión de futuro y un culto de seguidores que profesan un nuevo estilo de vida.

Y  los elogios no se hicieron esperar.  La revista “Motor Trend” declara al Modelo S, como el  mejor auto del mundo.  Dicen que este nuevo auto eléctrico tiene la potencia de un Porche, la suavidad de un Rolls Royce, sube a tanta gente como un Chevy Equinox y es más eficiente que un Toyota Prius. Unos meses después, la organización sin fines de lucro “Consumer Report” le da la evaluación más alta jamás otorgada a un auto:  99/100.

¿Qué está pasando? Un auto que reúne al mismo tiempo los atributos de un Porche, un Rolls Royce, un Chevy Equinox y un Toyota Prius.

Al igual que el iPhone no es realmente un teléfono en el sentido mecánico tradicional, el Modelo S  no es realmente un auto, sino que al igual que el iPhone es más bien un “gadget” electrónico. Algunos se refieren a él como una computadora con ruedas que lo pone en la categoría de la electrónica, que se encuentra en una curva de mejora exponencial.

Entonces veamos en que difiere de un auto tradicional.

Empecemos con el modelo de negocio. Este no considera ni el uso de distribuidores, ni la necesidad de llevar el auto periódicamente a servicio. Ellos venden directo al consumidor. Y como es un auto eléctrico que tiene muy pocas partes movibles para desgastarse su visión es que una vez que compres el auto ya nunca más lo tengas que llevar a servicio. Aun no están ahí. Pero esa es su visión.

El costo del “combustible” es otro cambio radical. La electricidad para operar un auto eléctrico es 75% más barata que la gasolina. Sin embargo el objetivo de Musk es mucho más ambicioso. Él quiere separar el auto de la red eléctrica y llevar a la gente a utilizar energía solar. Y para ello está poniendo estaciones de recarga gratuita, alimentadas por energía solar, a lo largo y ancho de la unión americana. Actualmente ya tiene 500 en Estados Unidos y las está expandiendo rápidamente a Canadá, Europa y Asia. Combustible gratuito, es sin duda una propuesta radical.

Pero probablemente la innovación más interesante desde el punto de vista del consumidor es que el auto mejora después de comprarlo. Escuchaste bien. Mejora después de comprarlo. Recuerda lo que dije hace un momento: lo que estás comprando se parece más a computadora con ruedas que a un auto tradicional. Por lo tanto él no te vende el modelo del año sino que va liberando las mejoras conforme las va desarrollando.

Déjame darte un ejemplo. Después de lanzar el modelo S se detectaron pequeñas cosa que no funcionaban muy bien. Algunos de los primeros compradores se quejaban que el sistema de apertura de la puerta se trababa un poco. Ahora, como es una computadora con ruedas, en vez de que los clientes tuvieran que llevar su auto al taller, Tesla simplemente hizo mejoras al código y lo mandó por internet al sistema operativo del auto. Resuelto. La puerta opera perfectamente.

Unos meses después hicieron mejoras al sistema de control de tracción al igual que al tiempo de recarga de la batería. Todas estas mejoras se descargaron por la noche al sistema operativo del auto y a la mañana siguiente, como por arte de magia, el cliente tenía un auto mejorado. Wow.

En resumen.

Estamos viendo una nueva propuesta en la industria automotriz que transforma el modelo tradicional de compra y servicio a través de un distribuidor, la necesidad de pagar por combustible y el tener que adquirir el auto del año para obtener las últimas mejoras. ¿Tendrá futuro?

¿Tú qué crees?